Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

10 junio 2014

GENERAL MIGUEL NUÑEZ DE PRADO Y SUSBIELAS (Montilla 1882-Pamplona 1936).


    Como consecuencia de cierta propensión personal a citar y relacionar los nombres y apellidos de los diferentes protagonistas y secundarios que se cruzan en nuestro camino se establece una fluida comunicación con personas de diferentes ámbitos que, por cualquier motivo, muestran curiosidad o interés por alguno de ellos. Normalmente procuramos atender estas peticiones de ayuda.
    Un comentario de un amigo y compañero, inserto en una entrada antigua, sobre el apellido Núñez de Prado, originario de Montilla (Córdoba), que no tiene nada que ver con la prestigiosa almazara de aceite de oliva virgen extra de Baena (Córdoba), ha provocado una reciente y doble demanda en torno al general de división del arma de caballería don Miguel Núñez de Prado y Susbielas, natural de Montilla. Durante la indagatoria hemos conocido a un militar africanista de brillante hoja de servicios y trayectoria, cuya figura, creemos, ha quedado algo relegada al olvido entre los cordobeses, sus paisanos, como consecuencia de las circunstancias finales de su vida. Es precisamente su trágico final quien lo ha situado como objeto de nuestro especial interés, como podrán comprobar más adelante.
     Había nacido en Montilla en el año 1882. Era hijo del militar de carrera Miguel Núñez de Prado y Rodríguez y de Concepción Susbielas y Sanz, ambos pertenecientes y emparentados con las principales familias de la localidad (Cuesta, Rioboo, Salas, Portero…).
    Tras concluir brillantemente su  periodo de formación militar en la academia de caballería de Valladolid obtiene destino en el regimiento de lanceros de Sagunto de Córdoba, a cuyo mando estuvo su padre a partir de 1907. Con posterioridad pasa al prestigioso regimiento de húsares de Pavía en Madrid y poco después al escuadrón de la Escolta Real como primer teniente. Por necesidades de la guerra que se había desencadenado en Marruecos, en febrero de 1910, se le destina de plantilla al grupo de escuadrones de Melilla. En esta primera fase de la contienda africana  también participa su padre, el coronel Miguel Núñez de Prado y Rodríguez, al mando del regimiento de cazadores de Taxdirt. Fue precisamente él quien se puso en contacto con el Ayuntamiento de Porcuna (Jaén) para que se premiara y reconociera oficialmente la actitud heroica del cabo de su regimiento, el porcunense Cristino Molina (Laureados y mutilados).
    En 1913, Miguel Núñez de Prado y Susbielas, ya con el grado de capitán, tras una corta convalecencia por enfermedad en la península y participar en un curso práctico de aviación celebrado en Gudalajara, regresa nuevamente al frente encuadrado en las fuerzas Regulares Indígenas de Melilla a las que permanecerá ligado por espacio de diez años.
   Su pericia y bravura en combate le sirven para ser condecorado con la Cruz de María Cristina (1914) y conseguir el ascenso a Comandante (1915).    

   Promovido pronto a Teniente Coronel por méritos de guerra adquiridos en primera línea durante aquella prolongada campaña. Con tal grado y al mando del segundo grupo de fuerzas Regulares Indígenas participa en el desastre de Annual (1921) escapando milagrosamente de la muerte (herido).

Al frente de su grupo de regulares


    Reorganizado éste tras aquel descalabro se convierte en figura preeminente de la nueva fase de la guerra.
    En 1922 abandona por unos meses las operaciones y viaja a la península para jurar el cargo de gentilhombre de S.M. para el que había sido propuesto. Tuvo tiempo de visitar a su familia en Montilla antes de regresar nuevamente a su puesto de mando.



    En el mes de mayo de 1923, coincidiendo con la fiestas en honor del santo patrón de Montilla, San Francisco Solano, es homenajeado en su pueblo natal. Acababa de poner fin a su participación en las duras campañas de Marruecos  y regresaba repleto de condecoraciones y propuesto para el inmediato ascenso a Coronel. Por acuerdo unánime de la corporación municipal sería nombrado Hijo Predilecto de la ciudad  y obsequiado con un bastón de mando, costeado por suscripción popular entre sus vecinos, para cuando alcanzara el grado de General. Se le tributa el recibimiento de un héroe:






    Montilla, como madre cariñosa, siéntese orgullosa de la actuación gloriosa de este hijo que ahora reverdece los lauros del histórico y  célebre montillano,  Gonzalo Fernández de Córdoba “El Gran Capitán” (palabras finales del señor alcalde en protocolario discurso en su honor).

    En la fotografía además del homenajeado (nº 1) y el ya referido alcalde señalado con el nº 3, aparece el General Sanjurjo (nº 2), nombrado comandante general de Melilla con posterioridad al desastre de Annual y a cuyas órdenes había operado. Con el nº 4, portando un sombrero blanco entre sus manos, se nos muestra su orgulloso padre, el General Miguel Núñez de Prado y Rodríguez, que por estas fechas se hallaba ya en situación de retirado después de haber estado al frente de los Gobiernos Militares de Jerez y Valencia.
   En un banquete celebrado en la caseta de feria del elitista Círculo Montillano, el homenajeado y su ilustre huésped, el General Sanjurjo, pudieron degustar una selecta carta de los reputados vinos del terreno: “Sobresaliendo las marcas Buenavista de Ruiz Jiménez, Solera y Carta Fina de Cobos, Solano de García Toro y Néctar de Alvear”. 

    Ya con el grado de Coronel es destinado al primer regimiento de Aviación en Madrid, cuyo mando se le confiere. En 1925 se hace con el fajín de General y por fin puede hacer uso de aquel bastón que años atrás le regalaran en su pueblo intuyendo el progreso en su meteórica carrera.
     En 1926, como General de Brigada, es nombrado Gobernador Militar de los territorios españoles del Golfo de Guinea, en cuyo destino permanece hasta proclamada la II Republica.


    Durante los primeros años de la República, mandó la división VI de Burgos y la II de Sevilla, hasta que en 1934 pasa a la Inspección General del Ejército con sede en Madrid. Se hace acreedor de la confianza de las autoridades republicanas. El gobierno de Portella Valladares le nombra Director General de Aeronáutica en enero de 1936. El nuevo gobierno republicano salido de las elecciones de febrero, ganadas por el Frente Popular, le mantuvo en su puesto.
   Durante los agitados meses en los que tuvo la máxima responsabilidad en la materia se implicó de lleno en mantener a la aviación militar española dentro de la obediencia a la República.
    Al estallar la sublevación en Marruecos el 17 de julio, se puso a trabajar para abortarla, en abierto contraste con la parálisis del poder civil. Se ofreció para volar a Tetuán y tratar de evitarla. Suspendió el viaje y decidió volar al día siguiente a Zaragoza, ciudad que aún no se había sublevado formalmente. Su propósito era persuadir al general Cabanellas al mando de la V División Orgánica para que no se uniera a los sublevados.
   En la tarde del 18 de julio aterrizaba en el aeródromo Palomar de Zaragoza el aeroplano en el que viajaba Núñez de Prado. En un automóvil de la Comisaría de Vigilancia, se trasladó directamente al Gobierno Civil, acompañado de dos ayudantes y un secretario. Una vez allí conferenció extensamente con el señor Vera y después marchó a la División para entrevistarse con el general Cabanellas. Éste y sus jefes no sólo se negaron a escuchar sus requerimientos sino que le prohibieron que abandonara el edificio, en cuyas dependencias quedó detenido hasta que días más tarde fue trasladado a Pamplona y puesto a disposición del general Emilio Mola, que terminaría ordenando su fusilamiento.
    
    Aquí es donde entra en liza una primera solicitud de ayuda procedente de la Asociación de familiares fusilados de Navarra (AFFNA), que conocedores de su origen cordobés, nos escriben con la esperanza de poder localizar a sus descendientes. Creen tener localizado el lugar exacto que alberga sus restos mortales. Los ha conducido el testimonio de Ricardo Sola, nacido en 1923, que fue testigo directo, en solitario y oculto, del fusilamiento de dos personas en el cruce a Murugarren de la carretera Bearin a Abarzuza (Navarra):

    “Se metieron en la pieza, aquí, de estas flores, ocho metros para arriba, en este orillo y… a ver, quitaros los zapatos, las botas. Se quitaron las botas… ¡daros media vuelta! Pun, pun, al agujero… se cayó y todo. Aquí mismo, yo estaba aquí. Ahí había una pared”. 



    Ricardo Sola, en un ejercicio de memoria realizado sobre el terreno, recordaba  aquel fusilamiento que presenció cuando tenía sólo 13 años de edad. Identificaba claramente el lugar. Se refería continuamente a los dos fusilados como “los italianos” sin dar razones del porqué. Vestían ropa militar y gorras. Las botas que calzaban eran rojas, eran de buena calidad y los ejecutores, se las quedaron. Verdugos y fusilados llegaron en un coche. Los matones también vestían uniformes militares.
    Cotejando estas informaciones con otras referencias, están plenamente convencidos de que los ejecutados en aquel lugar el 10 de agosto de 1936 fueron el general Miguel Núñez de Prado y su ayudante, el comandante de caballería Francisco León López.
   AFFNA ha conseguido los apoyos y recursos necesarios para iniciar en cualquier momento los trabajos de exhumación. De ahí la importancia de entablar contacto con descendientes o familiares, que se mostrasen  dispuestos a someterse a la pruebas de ADN que permitieran la identificación definitiva.
    Hemos realizado algunas pesquisas de hemeroteca que nos podrían servir de ayuda para alcanzar tal objetivo:
    
    Miguel Núñez de Prado y Susbielas, como bizarro teniente del regimiento de húsares de Pavía, contraía matrimonio en 1908 con Aurora Bermejo y Fraile de Tejada, hija de Eugenio Bermejo, un cosechero de vinos de Valdepeñas (Ciudad Real) fallecido en 1904, y de Inocencia Fraile de Tejada.

Madrid 1926 (una de las dos situadas en el centro)


   De esta unión vinieron al mundo al menos cuatro hijos: Fernando, Concepción, Purificación y Aurora Núñez de Prado Bermejo. Todos fallecidos al día de hoy, pero con descendencia. Fernando, muy posiblemente sea el niño que aparece retratado en primera fila en la fotografía del homenaje de Montilla.



Abc - 1933

   Miguel Núñez de Prado fue uno de los primeros españoles que pudo acogerse a la ley de divorcio emanada de las primeras Cortes de la República. Su proceso no estuvo exento de dificultades. Una primera sentencia del Juzgado de primera instancia fue recurrida por su esposa y el asunto llegaría hasta el Tribunal Supremo. Las brillantes argumentaciones presentadas por su defensa, en manos de su primo Ramón Muñoz y Núñez de Prado, permitieron la disolución definitiva del vínculo matrimonial en diciembre de 1932.
   Al poco vuelve a contraer matrimonio con María Luisa Baux y López de la Cámara. De esta segunda unión no conocemos descendencia. Tras la dolorosa perdida de su compañero sentimental debió de optar por el exilio. Conocemos que en octubre de 1950, con 60 años de edad, se hallaba en  Napoles (Italia), desde donde se embarcaba en solitario en el Conte Biancamano con destino a USA- Washington D.C.



    La segunda petición de ayuda que hemos recibido y atendido procede precisamente de los descendientes de otro de sus primos, llamado Jesús Muñoz y Núñez de Prado, un jurista a quien el general dispensó especial protección, consideración  y miramiento. Fue su secretario particular durante los años que permaneció de Gobernador en los territorios de la Guinea Española. Era Juez de 1ª Instancia e Instrucción en Chinchón (Madrid) cuando estalla la guerra. Terminada ésta, tuvo que hacer frente a la típica acusación de los vencedores de “colaborar con el gobierno republicano” y de “haber mantenido una actitud pasiva ante los desmanes cometidos por la horda roja”. Se salvó de la pena máxima gracias a la oportuna intervención de su suegro, lo que no le impidió permanecer inhabilitado para el ejercicio de su profesión durante un tiempo. Su hermano Ramón, el abogado, fue fusilado, mientras que un tercer miembro de esta numerosa familia  logró exiliarse a Méjico. 
    Sus familiares recuerdan como sobre los años 50-60, ya rehabilitado Jesús y con destino en la Audiencia de Pamplona, alguien se puso en contacto con él para indicarle el lugar de la fosa que albergaba los restos mortales de su primo, ayuda que desestimó ante el temor de que pudiera verse comprometida su situación y la de su familia.
    Viene a coincidir con el testimonio recabado por AFFNA entre la familia del comandante Francisco León, la segunda persona cuyos restos mortales supuestamente contiene la fosa localizada: "En efecto era mi bisabuelo y puedo deciros que hace años un hombre llamó a nuestra casa afirmando ser del bando franquista y que conocía donde estaba enterrado nuestro bisabuelo, recuerdo que decía que su conciencia no le permitía ocultar más está atrocidad…”

    Por lo pronto hemos cruzado los correos de los interesados, aunque no debemos descartar la posibilidad de alcanzar la línea directa genética, y  que sean ellos quienes intervengan en el supuesto de que comulgaran con esos principios de justicia y reparación que se persiguen desde la Asociación de familiares de fusilados de Navarra (AFFNA).
    Una última vía nos la proporciona la posible descendencia de Jesusa, la única hermana de Miguel. No estamos seguros si permaneció soltera o si contrajo finalmente matrimonio con un señor apellidado Aguayo. En la crónica del funeral celebrado en Montilla por el eterno descanso de don Juan P. Susbielas Sanz en el mes de julio de 1934, se menciona entre los dolientes a sus sobrinos don Miguel Núñez de Prado, don Rafael Aguayo Susbielas y doña Jesusa Núñez de Prado de Aguayo.
    En pro de una causa que consideramos legítima y justa, invitamos a quienes se muestren dispuestos a colaborar en la búsqueda a que dejen sus comentarios o bien se pongan directamente en contacto con AFFNA-NAFSE 36 de Navarra. 

7 comentarios:

  1. Buenos días, mi nombre es Aurora Núñez de Prado Bueno, hija de Fernando Núñez de Prado Bermejo, a su vez, hijo del General Miguel Núñez de Prado Susbielas y de Aurora Bermejo Fraile. Estaría interesada en contactar con ustedes, referente a mi abuelo. Un saludo. Para contacto micorreo es: aurora.nunez@mecd.es.

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  2. Alberto. Me llamo Javier Sánchez Regaña y tengo hace años un blog dedicado al Desastre de Annual. Siempre he pensado que Miguel Núñez de Prado ha sido uno de los más injustamente olvidados militares , debido a su fidelidad a la República. Te felicito por activar esta vía que espero permita recuperar los restos del general y su ayudante. En la actualidad estoy trabajando en un nuevo post dedicado al Grupo de Regulares y al investigar he descubierto con asombro y esperanza que existe la posibilidad de hacer justicia. Enhorabuena y espero colaborar difundiendo la mayor cantidad de datos sobre su persona.
    Un abrazo
    http://desastredeannual.blogspot.com.es/

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  3. Hola. Yo soy Sara Nunez de Prado Clavell. Mi bisabuelo era el escritor Guillermo Nunez de Prado, casado con Josefina Clavell Balada. Y me encantaria poder contactar con ustedes tambien y contigo Aurora, pues creo que por tu apellido tienes que ver con la parte de Maruja Bueno, verdad? Mi correo> saranprado@gmail.com

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  4. Hola, acabo de ver este blog. Yo soy María Núñez de Prado Ramírez, el General Núñez de Prado era primo hermano de mi abuelo. Cuentan que lo mandaron finalmente a Zaragoza para intentar persuadir al General Cabanellas porque los dos eran masones y pensaban que se podrían entender mejor...pero no fue así, el final trágico ya lo sabéis. Mi abuelo fue asesinado por los republicanos el 15 de agosto en el trágico fusilamiento que se produjo en Cartagena en el barco España nº3. Mi tío abuelo Carlos, fue asesinado un mes antes, el 19 de julio también por los republicanos en Ferrol, cuando estaba de Jefe de la Base.
    Mi bisabuelo al enterarse de la noticia de la muerte de su segundo hijo, no pudo soportar la pena y sufrió un derrame cerebral que lo dejó postrado en la cama durante 8 meses, falleciendo finalmente en abril del 37.
    Los Núñez de Prado, tuvimos muchas pérdidas en la Guerra Civil española. Ojalá hayan encontrado los restos de mi tío abuelo y le den sepultura. Por desgracia para mi, eso no podré hacerlo con mi abuelo, pues le pegaron un tiro en la cabeza, le pusieron una piedra atada al tobillo y arrojaron su cuerpo al mar. Fue una barbarie por ambos lados. Mi e-mail es mnpr2@hotmail.com por si alguien quiere contactar, tengo información sobre el apellido

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  5. Hola, he llegado a este blog por casualidad, como pasa casi siempre. El caso es que llevo años buscasdo información sobre mi familia y ha sido una grata sorpresa. Mi nombre es Leopoldo Núñez de Prado Novás, mi abuelo Carlos (del que habla Maria) era primo hermalo del General Miguel Núñez de Prado espero que se puedan encontrar finalmente los restos y se le pueda dar una digna sepultura.
    Mi correo es leondepn@gmail.com

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  6. Me gustaría que se hablara de las andanzas del general Nuñez Prado en la Guinea Ecuatorial.

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  7. Mis saludos a los Núñez de Prado.

    Soy Antonio María Moreno Márquez, Abogado, sobrino nieto del General Miguel Núñez de Prado Susbielas.

    Mi abuela, Emilia Bueno Núñez de Prado era prima hermana del General. Mi bisabuela, Remedios Núñez de Prado era hija de Miguel Núñez de Prado Fernández y Amalia Rodríguezy éste, hijo de Francisco Javier Núñez de Prado, natural de Tarifa y de Remedios Fernández, natural de Antequera. Francisco Javier Núñez de Prado es conocido en la familia como el Mayorazgo de Arcos.

    Por la destrucción de archivos, no puedo llegar más arriba del padre de mi tatarabuelo.

    Poseo escudos, condecoraciones, escrituras, fotos y miniaturas de los Núñez de Prado.

    Como curiosidad. os diré que el primer Núñez de Prado fue Juan Núñez de Prado, Maestre de Calatrava, hijo de Peresteváñez Carpenteyro el cual fue "bastardo avido en Doña Blanca, hija del Rey Alonso de Portugal, según se cuenta en las Chrónicas del Rey Alonso Onzeno de Castilla" (año 1322).

    El Maestre fue asesinado en el castillo de Maqueda por afearle al Rey Pedro el Cruel sus amoríos con Doña María de Padilla.

    Creo estaría bien estrechar las relaciones entre los Núñez de Prado.

    Mi correo electrónico: antoniomariam.m@gmail.com

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