Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

31 octubre 2010

De cuando la Torta Real de Motril se hizo republicana.


   En una entrada anterior, entre promocional e histórica, de este emblemático dulce de la gastronomía de la costa tropical, introduzco como epílogo este recorte publicitario de la acreditada confitería de don  José Videras Ruano, en la que se pone a la venta con importantes descuentos, los vinos y licores de la fonda de su malogrado amigo Adolfo Hernandez.
   Es de 1909,  y está extraído del único ejemplar al que he podido tener acceso del periódico motrileño El Defensor de Motril.


   Estos dos comerciantes motrileños, fueron correligionarios y compañeros de ideas, durante una larga etapa de sus vidas.
   Las primeras noticias que tenemos sobre su adscripción política se remontan al año de 1884. En la fonda café restaurant El Porvenir, regentada por los hermanos Adolfo y Alberto Hernández Avancini, se reúne y constituye un comité local republicano federal histórico “ante la imperiosa necesidad de que todas las fracciones republicanas se unan y apresten para llevar a cabo, tal vez un día no muy lejano, la coalición honrada y leal de todas las fuerzas de la democracia pura; coalición que ha de dar por resultado el triunfo de la causa común, que es la Republica”.


   Resultaría elegido presidente Adolfo Hernandez Avancini; como vicepresidentes José Hernandez Agudo y Pedro Aulé García; como secretarios Antonio Almoguera Cardona y Guillermo Avancini Puig; y un numeroso grupo de vocales entre los que citamos a Francisco Videras Montero, Alberto Hernández Avancini y José Videras Ruano. Se nombra como presidente honorario a Don Ramón Chies, director de Las Dominicales del Librepensamiento, y se suscribe por unanimidad una firme adhesión a las ideas y principios que encarna dicho periódico.

   Este rotativo madrileño, del que era paquetero corresponsal Adolfo Hernández, se destaca por su anticlericalismo manifiesto, que terminaría por arraigar entre sus lectores motrileños, entre los que se encontraba el confitero José Videras Ruano.
 
   Supongo que la laicidad de nuestro protagonista tendría algo que ver en la salida de la Torta Real de Motril de ciertos circuitos comerciales religiosos donde se había comercializado hasta entonces. Recordemos que empezó a venderse por primera vez en Madrid en una Estampería (establecimientos dedicados a la venta de estampas de santos y vírgenes) especializada en dulces procedentes de conventos granadinos que eran puestos a la venta por Navidad. Otra hipótesis es, que al confitero republicano motrileño  se conformara con la venta a nivel local y provincial sin más pretensiones.

   Unos meses después de constituirse el comité republicano algunos de sus miembros van a ingresar en la logia masónica nº 182 “Lux Sexitana” perteneciente a la obediencia del Grande Oriente Nacional de España. Esta logia fundada por el joven abogado Horacio Aizpolea Bellido en 1883 iría nutriéndose progresivamente de nuevos miembros, hasta alcanzar los 42, en su momento de máximo apogeo. Consta la iniciación de José Videras Ruano el 5 de mayo de 1885, con el nombre simbólico de Aristóteles, confitero, casado, 29 años y residente en la calle Espaderos.

   Otros adeptos del republicanismo federal ingresarían igualmente en ella:
  • José Hernández Agudo. Simb. Linneo. Propietario. Soltero. 24 años.
  • Guillermo Avancini Puig. Simb. Daoíz. Propietario. Soltero, 29 años.
  • Alberto Hernández Avancini.  Simb. Orantes. Propietario. Soltero, 29 años.

    Republicanos de otras corrientes y liberales, también participaron de esta experiencia masónica. Es el caso, del  joven abogado y periodista Gaspar Esteva Ravassa. En 1884, el mismo año que se licencia en Derecho, se hace cargo de la presidencia del comité local del partido liberal dinástico, ingresando al siguiente en la logia “Lux Sexitana” con el nombre simbólico de Teófilo.  Fue director y fundador del periódico de información local y literario La Revista (1883-1885). Llego a ser alcalde y diputado provincial por el partido liberal. Profesionalmente se dedicó a la Banca. Su evolución ideológica le llevaría a militar en las filas del conservadurismo, por cuyo partido volvería a ser  elegido alcalde en 1914. Se le conoce principalmente por su doble faceta de poeta y dramaturgo, por la que se le concedió el honor de hijo predilecto de la ciudad de Motril y rotulada con su nombre una céntrica plaza de la localidad.

Gaspar Esteva Ravassa
    La fonda café restaurant “El Porvenir” de los Hermanos Hernández se publicitaba en la Revista, incluso Gaspar Esteva le dedica unos versos al establecimiento comercial de su amigo Hernández, lugar habitual de café y tertulia de aquel Motril de finales del XIX, que se destaca por la pujanza de una burguesía emprendedora, que con mayor o menor acierto, crea riqueza, frente a lo que es habitual en otras zonas de Andalucía.

  
   La corta vida de la logia “Lux Sexitana” no va más allá de 1886, año al que corresponden los últimos cuadros lógicos que se conocen.
   Otra experiencia de la que participó nuestro protagonista confitero, es la agrupación local de librepensadores (aglutinante del sector federal del republicanismo local). De ella tenemos bastante información por el semanario de Las Dominicales del Librepensamiento, con el que el numeroso grupo motrileño mantenía asidua comunicación:  

  “De Motril nos avisan que se ha verificado con gran solemnidad, pues allí, es la primera vez que ocurre, la inscripción en el registro de la hija del Sr. Videras Ruano. Asistieron todos los librepensadores. Ese es el camino, ese”(Las Dominicales 18870813).

   Videras no sólo fue el primer motrileño que proscribió la pila bautismal, sino que, como espiritista (espíritu libre) y consecuente republicano, mantuvo cierta gallardía a la hora de contrarrestar la  propaganda ejercida por algunos presbíteros locales temerosos de que determinadas manifestaciones externas se generalizaran en la localidad:

Las Dominicales 18881103


   Figura la adhesión de los librepensadores motrileños a todos y cada uno de los Congresos Internacionales de Librepensadores que se celebraron durante los primeros años del siglo XX, y cuya agrupación se iría desarrollando progresivamente en cuanto a número de adeptos:




   Entre la extensa nómina de librepensadores motrileños aparece un tal G. Bruno Videras, que debería ser hijo o sobrino de José Videras. Para su  inscripción en el registro civil, tras su nacimiento, se recurrió al santoral laico: Giordano Bruno.

   En diciembre de 1906, republicanos y librepensadores motrileños celebraron una velada. Cierto clérigo los criticó severamente desde el púlpito y desde la prensa católica. Adolfo Hernández, encontró una original manera de responderle, el patrocinio de un abultado folleto de 72 paginas cuidadosamente editado, bajo el título de “Ramo de flores rojas” en el que se recogen artículos firmados por Víctor Hugo, Nicolás Salmerón, Joaquín Dicenta, Menéndez Pallarés, Ignacio Santillán y  Fernando Lozano “Demófilo” ( a quién está dedicado).

Demófilo

   Fernando Lozano le correspondería desde las páginas de su periódico con los siguientes halagos:
“Sólo las grandes causas tienen obreros de la fibra sensible de Adolfo Hernández, que está haciendo el más grande de los bienes al proletariado de su región, ofreciéndoles sus talentos, su posición independiente y sus energías heroicas para ayudarle a desatar la cadena de la servidumbre sacerdotal a que viene estando sujeto siglos y siglos. Las líneas enérgicas y vibrantes con que esmalta las páginas de su ramillete rojo, son las más apropiadas para hacer saltar de sus tumbas e esos Lázaros populares que duermen”.

   El primer asociacionismo obrero motrileño del siglo XX, las sociedades La Resistencia y La Cultura, giran en la orbita del republicanismo federal, siendo Adolfo Hernández Avancini  presidente honorario de ambas.
   Adolfo Hernández fallecía a principios de 1909. El diario republicano El País se hace eco de la muerte del batallador republicano motrileño, que durante los últimos años de su vida había ejercido como Director del denominado Colegio Politécnico.
   Aunque no he tenido la oportunidad de corroborarlo, presupongo a los hermanos Hernández Avancini, como hijos del republicano federal Francisco Hernández, elegido alcalde de Motril en las elecciones municipales de diciembre de 1868, en cuyo cargo permanecerá hasta octubre de 1869.

   Sobre el devenir de José Videras Ruano, no tenemos noticia alguna.
   
   Su torta real, a pesar de su condición de masón, republicano y librepensador se seguiría despachando en su acreditada confitería.
   El escritor granadino y diplomático, Melchor de Almagro San Martín (1882-1947), en la revista argentina “Caras y Caretas” en un artículo que titula “Nochebuenas de España, evocaciones y recuerdos”, rememora aquellas navidades de su infancia. 

"Caras y Caretas" (19361219)
   
    En la línea trazada medio siglo antes por el Dr. Thebussem y un cocinero de S.M. en sus cartas, enumera y localiza geográficamente todos y cada uno de los productos estrella que formaban parte de la comilona abundante de aquella noche. La Torta Real de Motril aparece entre los postres tradicionales de esta familia granadina, junto a otros productos de la costa:


   A la altura de 1913, José Videras tendría en torno a los 57 años, y a punto de ceder el testigo a una nueva generación de artesanos confiteros. Durante las navidades de ese año volvemos a encontrar su producto anunciado en el diario barcelonés “La Vanguardia”:



   Próximas las celebraciones navideñas, este año, a pesar de la crisis y de los recortes salariales, procuraré endulzar mi mesa, si cabe, con mas honra, con este particular manjar. Y a falta de almíbares de las Comendadoras de Santiago, la acompañare de las sabrosas hojaldrinas de Alcaudete y de los exquisitos anisados de Rute.

 
FUENTES UTILIZADAS

Prensa histórica

El Defensor de Motril, 1909.
La Revista (1883-1885).
Las Dominicales del Libre Pensamiento (1883-1909).
El País 1909.
Hemeroteca Digital de la Vanguardia.

Bibliografía

Francisco López Casimiro / Masones en Granada. Último tercio del siglo XIX. Ed. Comares. Granada, 2000.
Antonio Checa Godoy / Políticos y Periodistas. Apuntes sobre el poder en el Motril contemporáneo. Trocadero: Revista de historia moderna y contemporánea. Nº 5, 1993.

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