Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

16 octubre 2010

Donantes de sangre, donantes de vida.


Alférez José Gallo Martínez (1900-1921)



   En una entrada anterior, bajo el título de “Gallos en distinto corral”, cometo un error garrafal al abogar tardíamente por la eliminación del callejero de Porcuna de la dedicada a José Calvo Sotelo (antes Miguel Gallo), cuando ya se había acometido dicho cambio, en un consensuado acto institucional celebrado en el flamante teatro Maria Bellido el pasado 28 de Febrero.
   Soy un asiduo seguidor de la información local a través de la página web deporcuna.com. Recuerdo haber leído la noticia por encima, pero por precipitación, me pasó desapercibido este hecho. La última revista de Feria, donde se recogen las palabras pronunciadas por el cronista de la ciudad, Antonio Recuerda Burgos, durante susodicho acto de entrega de distinciones a hijos destacados de la localidad, no las he podido leer hasta hace unos días, del ejemplar que mi hermana anualmente me reserva.
   Pero como en el renombramiento se homenajea a los “Donantes de Sangre”, recurriendo al sentido alegórico y metafórico de la expresión, creo que de alguna manera incluye a su titular republicano, quién entregó su sangre y su vida en defensa de una causa que él consideraba justa.
   La misma suerte, pero en diferentes circunstancias, correría su hermano mayor “El Alférez José Gallo Martínez” cuyo nombre aún permanece en el callejero. A José, prácticamente no le dio tiempo a forjar ninguna clase de ideal, ni casi a complementar su formación militar, cuando al poco de salir de la Academia de Infantería de Toledo iba a ser destinado a África, donde entregó su sangre y su vida en defensa de espurios intereses patrios.

   Había nacido en Torredonjimeno el 14 de noviembre de 1900. Sus padres Julián Gallo García de Linares, natural de Porcuna, y  Elisa Martínez Begué, de aquella naturaleza. Por tradición familiar estaba predestinado a seguir la carrera militar. A la temprana edad de 14 años ingresa como interno en la Academia Politécnica Cordobesa, preparatoria para el acceso a las carreras militares, regentada por el capitán de caballería Don Rosendo Álvarez Bregell. 



   En la convocatoria de 1915 supera los tres primeros ejercicios tanto del arma de Infantería como de Caballería. En la de 1916 supera todos los ejercicios en Infantería pero no obtiene plaza. Por fin en la de 1917 gana la plaza ingresando en la Academia  de Infantería de Toledo el 3 de Agosto de ese mismo año, cursando sus estudios con aprovechamiento hasta  julio de 1920 en que fue promovido reglamentariamente al empleo Alférez.



   Su primer destino, el Regimiento de Infantería de Gerona nº 22, a cuyo cuerpo se incorporó en la plaza de Zaragoza el día 31 de Agosto de 1920. Agregado a su primer batallón, se le manda de guarnición a Teruel.
    
   En la tarde del 22 de julio de 1921 el país quedará sobrecogido por el Desastre de Annual, sinónimo de luto, incapacidad, cobardía, desorganización, irresponsabilidad…La guarnición entera, unos seis mil hombres, había sido masacrada por las huestes del caudillo rifeño Abd el-Krim, buena parte de los jefes y oficiales murieron y una ingente cantidad de armamento pasaba a manos del enemigo. El propio sistema político quedaría tocado de muerte, sobre todo después de las investigaciones  recogidas en el famoso Expediente Picasso.

   Ocho días después del desastre, el Alférez José Gallo por R.O es destinado al Regimiento de Infantería Borbón nº 17, al que se incorporó el 8 de Agosto en la plaza de Málaga, quedando de guarnición en ésta hasta el 3 de septiembre, en que a bordo del vapor “Marqués del Campo” se le traslada a Melilla, incorporándose inmediatamente al Batallón Expedicionario del Cuerpo en la mencionada plaza. Su misión proteger los envíos destinados al abastecimiento de diferentes enclaves o blocaos permanentemente acosados por harcas hostiles de rifeños. El 29 de septiembre de 1921 durante el paso de un convoy en las proximidades de Tizzi Azza, resultó muerto a consecuencia de las heridas recibidas por el enemigo: “a pesar de estar herido y recibir dos rozaduras más de balas, y ordenándole su capitán que se retirase por estar desangrándose, no quiso hacerlo y continuo al frente de su sección hasta que otra bala traidora le hirió en el pecho encima del corazón, arrebatándole la vida”


   Estas últimas palabras están entresacadas de la noticia remitida desde Porcuna por el corresponsal del diario cordobés La Voz, que se hace eco de su muerte gloriosa y del unánime sentimiento de dolor de todo un pueblo, sin distinción de clases.




Blanco y Negro  30 de octubre de 1921
En el pie de foto consta como teniente, grado que nunca alcanzó.
En la parte superior izquierda el Comandante Franco (recientemente eliminado del callejero de Porcuna)

   Un par de meses después, su hermano Miguel completaba su periodo de formación en la Academia de Toledo siendo promovido al empleo de Alférez del Arma de Artillería, y destinado al Regimiento de la Reina de Córdoba, para recalar con posterioridad en la Campaña de Marruecos, en la que ya nos detendremos cuando nos ocupemos de él.

   Después de la muerte de José Gallo en heroica acción de guerra vendrían los reconocimientos.
El primero en hacerlo, el Ayuntamiento de Porcuna, que a propuesta del concejal Benito de Torres Casado, en sesión celebrada el 15 de Abril de 1922, acordó dedicarle la antigua calle de los Remedios. Las actas capitulares recogen, así mismo, el agradecimiento de su padre al Ayuntamiento, por la placa conmemorativa instalada al efecto (sesión 31 de enero de 1923).



   Después las condecoraciones, siéndole concedida a título póstumo la cruz de primera clase del Merito Militar, con distintivo rojo, ya durante el Directorio del General Primo de Rivera. 




Con la firma del Presidente del Directorio Militar

   Incluso éstas se extienden a su propio padre Julián Gallo, al que se le otorga la Medalla de Sufrimientos por la Patria. Su esposa, tras la prematura muerte de su hijo José, a lo que habría que añadir el desasosiego generado por el destino africano de su segundo hijo varón, cayó enferma y fallecía en el año de 1925.

La Correspondencia Militar 19271008

  Volviendo al callejero, se da la circunstancia de que el Ayuntamiento del municipio cordobés de Cardeña acordó en enero de 1933 colocar el nombre de Miguel Gallo Martínez a la antigua calle Real Alta, como agradecimiento por la ayuda que éste le prestó, estando encuadrado en el Cuarto Militar del Presidente Niceto Alcalá Zamora, en el proceso independentista que se siguió para la segregación municipal con respecto a Montoro.
   La relación de la familia Gallo con este pueblo se remonta a su padre Julián Gallo, que pasaba largas temporadas en Cardeña por motivos puramente cinegéticos.
   En 1995, Gallo recuperó la calle que, obviamente, se le arrebató al finalizar la guerra.

   Y ya, para rizar el rizo, otro hijo de Porcuna y también militar, del otro corral, forma parte del callejero de este pueblo serrano cordobés. Se trata del aviador Modesto Aguilera Morente, hijo del laureado africanista General Aguilera,  al que además se le concedió el honor de hijo adoptivo de la misma, que compartió con la de hijo predilecto de Porcuna Desconozco cuales eran sus vínculos con el pueblo de Cardeña. Este pionero de la aviación militar, pasa a la historia fundamentalmente por formar parte del comité militar de Falange que organizó el alzamiento en Sevilla, y  por los actos de sabotaje cometidos en el aeródromo de Tablada. Sus servicios serian premiados, llegando a ser miembro del Consejo Nacional del Movimiento y Procurador en las Cortes franquistas.


   Sin entrar en ambiguas interpretaciones de la ley de memoria histórica aprobada por el Congreso de los Diputados el 31 octubre de 2007, y sin necesidad de recurrir al friquismo callejero, tan en boga últimamente, creo, soy de la opinión, de que en futuras ediciones de transformación del callejero porcunés, sin necesidad de homenajear a nadie, ni de cambalaches consensuados, nuestros munícipes recuperen nombres tradicionales como el Camino Alto y la Calle Derecha, liberándolos de sus actuales placas y consecuentes connotaciones ideológicas.




FUENTES UTILIZADAS

Archivo General Militar (Segovia) Expediente del Alférez José Gallo Martínez.
Hemeroteca Digital ABC.
Hemeroteca Digital BNE.
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica (BVPH).
Actas Capitulares del Ayuntamiento de Porcuna.
Manuel Heredia Espinosa / Historia de Porcuna. Ayuntamiento de Porcuna, 1994.
Carta de Pedro A. Serrano Salas (Cardeña) 5 de octubre de 1999.
Juan Ortiz Villalba / Sevilla 1936: del golpe militar a la guerra civil. S.l : s.n., 1997

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