Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

29 noviembre 2010

Miguel Gallo Martínez. Su etapa africanista (1923-1928).

    
En entradas anteriores prometí ocuparme de la biografía del militar profesional Miguel Gallo Martínez (1904-1939). Mi propósito es meramente divulgativo, y la recuperación de su memoria responde únicamente, a la que yo considero una razón de peso, hacer justicia con este hijo de Porcuna (Jaén) condenado a muerte en Consejo de Guerra celebrado en Alicante (1939), acusado del anacrónico delito de “Rebelión Militar” por quienes se habían levantado en armas contra un régimen legalmente constituido.





Estructuraré su trayectoria vital en cinco bloques:

  • Su etapa africanista (1923-1928).
  • Su participación en la Sublevación de Jaca y su posterior exilio francés.
  • Miguel Gallo durante la II República.
  • España en Guerra (1936-1939).
  • El final de la guerra y su condena a muerte.

Miguel Gallo Martínez. Su etapa africanista (1923-1928). 

   En noviembre de 1921, un par de meses después de resultar muerto en acción de guerra el Alférez José Gallo, su hermano Miguel completaba su periodo de formación en la Academia de Toledo siendo promovido al empleo de Alférez del Arma de Infantería y  destinado al Regimiento de la Reina en Córdoba, en el que permanecerá hasta julio de 1923, en que por necesidades de la guerra mantenida en África, será destinado al Regimiento Serrallo nº 69 en Ceuta.
   Sus primeros servicios en campaña los prestó en los enclaves de Uad-Lau y Farga, siendo ascendido por antigüedad al empleo de Teniente a finales de ese mismo año.
  
  
 
   El General Primo de Rivera, al llegar al poder, se mostró partidario de reducir el gasto militar y de abandonar el Protectorado, argumentando que pacificarlo por completo sería demasiado costoso, y  ridículo seguir manteniéndolo sobre la base de una cadena de blocaos vulnerables y sin agua. Sus planes van a levantar el recelo y la desconfianza de un importante sector de los jefes destinados en África, contrarios al abandonismo, a los que el conflicto marroquí les venia de de perillas para seguir desarrollando sus meteóricas carreras en base a los meritos contraídos en campaña, a costa del sacrificio de militares de reemplazo “hijos de los pobres” que no podían pagar la cuota necesaria para librarse del servicio militar. El ejemplo más significativo de esta corriente de opinión, el joven comandante del Tercio, Francisco Franco Bahamonde que en 1923 con 31 años es ascendido a Teniente Coronel.

Amigos para siempre

   “Lo que pisamos es suelo español, porque lo hemos comprado al mas alto precio y con la moneda más preciada: la sangre española aquí derramada. Rechazamos la idea de retirarnos porque España está en posición de dominar su territorio”.

(Palabras pronunciadas por Francisco Franco durante la tensa cena, con un provocador menú compuesto enteramente de huevos, ofrecida por la Legión al Dictador en el campamento de Ben Tieb en Julio de 1924)

   Mientras se dirimía la continuidad en Marruecos, el flamante Teniente Miguel Gallo Martínez se dedicaba a repeler las agresiones de las que eran objeto las posiciones españolas por parte de las cabilas rifeñas.
   El 26 de marzo de 1924 salió al mando de su sección para montar la protección en el bosque al convoy que procedente de Afernun y Azzus venía a suministrarse a Buharrax.  El ataque del enemigo, apostado en colinas con dominio sobre el camino, causó la baja por muerte de tres soldados y heridos otros tantos, resultando también herido gravemente en los brazos por bala de fusil el Teniente Gallo. Evacuado a la península, tras pasar por los hospitales de Tetuán y Ceuta, se reestablece de sus heridas primero en el hospital Militar de Córdoba y con posterioridad en el de Madrid.
   El 4 de noviembre se reincorpora a su destino en Ceuta.
   Durante su convalecencia, Abd-el-Krim líder de los rifeños (tribu bereber cuyo territorio estaba ubicado al NE. del actual Marruecos) ante los rumores de abandono, había intensificado notablemente las hostilidades, consiguiendo incluso, que gran número de de tropas mercenarias marroquíes (jarcas de regulares) desertaran de las filas españolas.

Mohamed Abd-el-Krim El Jatabi (1882-1963)

   Gallo se reencuentra con su compañía en la posición de Monte Negrón, de cuyo mando se hace cargo, por baja de su capitán, hasta finales de año.
   Durante el primer trimestre del año 1925 al frente de su sección permanece a la defensiva en diferentes blocaos (Ayenab, Zinder, Fuerte de Isabel II, Acueducto).
   Por estas fechas Primo de Rivera ya había cambiado de opinión con respecto al abandono. Abd-el-Krim en su ambición de crear una Republica Independiente del Rif  intentó derrocar al sultán, que era un instrumento del gobierno colonial de Francia. En un principio derrotó a los franceses, pillándolos por sorpresa. Sus avanzadillas llegaron a tan sólo 30 km. de Fez.
   Esto hizo que Primo de Rivera y el comandante francés en África, Henri-Philippe Pétain empezaran a entenderse para una futura acción conjunta.
   En Marzo de 1925 el teniente Miguel Gallo es destinado al Tercio 8ª compañía (3ª bandera) prestando servicios en campaña en el campamento de Beni-Tieb en misiones de reconocimiento, emboscada y protección de convoys. Sus servicios son premiados al ser condecorado con la “Medalla Militar de Marruecos con el pasador de Tetuán”.



   En agosto marcha con su bandera a Melilla, embarcando a renglón seguido para Yazanen donde quedó de practicas de desembarco. Los preparativos para la acción conjunta franco-española sobre la bahía de Alhucemas habían empezado. Los simulacros de desembarco se compaginan con prácticas reales de asalto a posiciones del enemigo. Al acudir con su compañía a socorrer un blocao asediado, en impetuoso asalto a la bayoneta, consiguen romper el cerco resultando levemente herido en un brazo.
   El 8 de septiembre de 1925, mientras que los franceses, al mando del mariscal Pétain avanzan desde Fez, atrayéndose al grueso de las tropas rifeñas, el general y dictador español Miguel Primo de Rivera dirigirá personalmente el desembarco de un numeroso contingente de efectivos al oeste de la bahía de Alhucemas (en la costa mediterránea marroquí).



   A los pocos días, en una segunda oleada de tropas, Miguel Gallo desembarca con su bandera en la playa de Cebadilla, trasladándose inmediatamente a la posición de Morro Nuevo donde quedó formando parte de la columna mandada por el General Emilio Fernández Pérez. En los días siguientes participa de la toma de los cuernos de Xauen y Morro Viejo. Igualmente en vanguardia cooperó en la ocupación del Cerro de las Palomas, Monte Amekran y La Rocosa. Permaneciendo al mando de un destacamento en esta última posición hasta enero de 1926, en que se le concede un permiso de 20 días  para visitar a su familia en Porcuna. Este abandono provisional de su destino, en plena campaña, debe estar forzosamente relacionado con la muerte de su madre acaecida a finales de 1925.

  El 5 de febrero de 1926 se reincorpora a su compañía en el campamento de Ben Cieb hasta el 12 de abril que con su bandera marchó a Dar Drius. Enrolado en diferentes dispositivos de ataque permanece nuevamente expuesto al fuego enemigo. A las ordenes del comandante Francisco García Escámez, después de una penosa marcha que duró 18 horas, agravada por lo abrupto del terreno y la falta absoluta de agua, llegó a los montes Dromedarios sosteniendo fuego con el enemigo y asaltando con su sección, en unión de otra, una loma desde la que se hacía mortífero fuego contra las aliadas tropas francesas.
    Sus servicios serán recompensados, concediéndosele la “Cruz de 1ª clase del Mérito militar, con distintivo rojo” por su distinguido comportamiento durante las campañas de los años 1924-25.
   A partir de aquí, hasta la rendición definitiva del líder rifeño Abd-el-Krim (mayo de 1926), interviene en diferentes ocupaciones y acciones de guerra.
   Una vez pacificado el territorio, se le nombra contador de fondos de su bandera. Se le vuelve a condecorar con la “Medalla de sufrimientos por la Patria” por las heridas sufridas en marzo de 1924, y se le autoriza para adicionar el pasador de Melilla y dos aspas rojas de herido a la Medalla Militar de Marruecos que ya posee.
   El 25 de septiembre se le destina al Regimiento de Infantería Álava nº 56 de guarnición en Málaga y se le concede el distintivo del Tercio, creado por soberana disposición, que conlleva una gratificación anual de 500 pesetas.


   Durante el año de 1927, ya de servicio ordinario en la plaza de Málaga, vuelve a ser condecorado. El Presidente de la Republica Francesa le nombra “Caballero de la Legión de Honor Francesa” y le otorga la Medalla de la misma Orden, por aquella acción de guerra en que liberó del mortífero fuego a las tropas francesas asediadas por rifeños.
   A finales de año, será destinado el Batallón Cazadores de África nº 7 (Larache), en el que permanecerá durante gran parte del de 1928, con mando sobre su primera compañía en diferentes posiciones (Sinana, Benis Aros, T.Zehin). Tras disfrutar de un nuevo permiso de 20 días en Porcuna se le vuelve a cambiar de destino. Tras un efímero paso por el Cazadores de África nº 10 (Alcazarquivir), es destinado al Regimiento de Infantería Granada nº 34 con plaza en Sevilla prestando sus servicios en la Plana Mayor, ya declarado apto y propuesto para el ascenso a Capitán.

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