Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

06 enero 2013

Torcuato Félix Sicilia López: "El primer maestro del Centro Obrero de Porcuna".




     Cuando elaboramos aquella entrada sobre “Los orígenes del movimiento obrero en Porcuna”, basada principalmente en noticias tomadas de El Socialista, le dedicamos un extenso apartado a la gestación en el seno de la sociedad de obreros campesinos “Paz y Libertad” y Agrupación Socialista, nacidas en los años 1903 y 1904 respectivamente, de una Escuela con el fin de mejorar la instrucción de los hijos de sus socios.
      La iniciativa terminaría materializándose en 1904.
      Me quedé entonces con las ganas de conocer el nombre y la cualificación de la persona colocada al frente de tal responsabilidad.
      Ha sido ahora, a raíz de la reciente inclusión en la página del Archivo de la Universidad de Granada de los expedientes de aprobación de colegios privados de primera y segunda enseñanza de Andalucía Oriental, dependientes de su rectorado, cuando he podido desvelar el misterio.
     Recuerden las continuas referencias, durante esos primeros años del siglo XX, a las asiduas visitas de propagandistas procedentes de los centros obreros de Linares y Jaén, pioneros del socialismo provincial, que favorecieron  la gestación y consolidación de aquel primer obrerismo local organizado.
     Entre ellos se mencionaba a Agustín de Sicilia López, profesor normal de primera enseñanza, que había llegado al socialismo procedente de las filas del partido liberal.
     Una noticia sobre una velada teatral celebrada en los locales del Centro Obrero de Porcuna (Coronel Aguilera nº 2) recogida por El Socialista (1906), menciona al "Maestro Sicilia" como presente en aquel acto:

El Socialista 12 de enero de 1906

     Por aparente evidencia traicionera asocié al “correligionario Sicilia” con Agustín de Sicilia López, cuando a quien realmente se refiere es a un hermano, también maestro normalista, llamado Torcuato Félix Sicilia López, que por esas fechas, según consta en el expediente de autorización fechado en ese mismo año de 1906, estaba ya al frente del colegio auspiciado por el Centro Obrero de Porcuna.

Reverso fotografía de la cabecera

     De momento, de dicho expediente sólo podemos acceder al plano del Colegio, instalado en un local prestado o de alquiler ubicado en la calle Coronel Aguilera nº 2:



     El interés de dicho expediente, radica principalmente en que incluye el reglamento del nuevo establecimiento educativo y así como el de la sociedad que lo patrocina. Estos reglamentos, que lo más probable es que fueran idénticos a los del resto de las sociedades que surgen en la provincia durante estos años (Linares, Jaén, Mancha Real, La Guardia), podrían reportarnos  informaciones interesantes sobre la metodología educativa empleada y algún que otro particularismo (estamos en ello). De entrada, la coeducación, como veremos más adelante, creo que no se contemplaba todavía.
     Coincidiendo con la apertura de la escuela obrera, como reacción, abre sus puertas en Porcuna un nuevo establecimiento de enseñanza regentado por religiosas de la Compañía de María, que no llegaría a echar raíces en la plaza, trasladándose pronto tal congregación a la vecina Torredonjimeno. No sabemos hasta qué punto el asunto de aquella escalada nocturna, protagonizada por jóvenes pertenecientes a lo más granado de la sociedad local, pudo haber influido en su marcha.

Hermanas del Colegio de la Compañía de María de Porcuna (1904-1908)
     La fotografía insertada pertenece al álbum familiar de mi desaparecido vecino Rafael Ruiz de Adana, rescatada a tiempo por Antonio Recuerda Burgos, y puesta gentilmente por éste a disposición de la generalidad en el exitoso grupo de facebook de “Porcunenses por el Mundo”.

     Centrémonos de momento en la figura del maestro del Centro Obrero. Se da la curiosa circunstancia de que me he topado en la red con descendientes interesados en conocer detalles relacionados con su vida, que nos brindan alguna que otra información y nos despejan sus lazos con Porcuna. Nuevas incursiones en la prensa histórica, casi que nos permiten reconstruir pasajes de su trayectoria vital, que interesen de camino a esas personas embarcadas en la reconstrucción  de su genealogía (agradecimientos al final).

TORCUATO FELIX SICILIA LÓPEZ  (Jaén 1867- Villardompardo 1928)

      Nacido en el seno de una familia de origen granadino establecida en Jaén, de la que vinieron al mundo otros dos varones (Agustín y Adolfo) y una hembra (Francisca).
     Se le conoce una corta y puntual etapa de pertenencia a la masonería. Consta su iniciación en la logia jiennense “La Verdad num. 28”  en el año 1891, gr. 1º y Colón 11 como nombre  simbólico. Disuelta esta, la mayoría de sus miembros pasan a formar parte de la logia "Lealtad nº123", separada de la obediencia del Gran Oriente Español, en la que desempeñaría el  cargo de Maestro de Ceremonias (1892).




     Por estas fechas ya había contraído matrimonio con Elina Pérez López y nacido la primera de sus hijas (Gloria). Suponemos que su profesión debía de desempeñarla en establecimientos privados, bastante más provechosos que los públicos, normalmente sumidos en estado de abandono y mal remunerados.

Fotografía de familia (1909)
      La fecha (1897) y lugar de nacimiento (Espeluy) de la segunda de sus hijas (Gertrudis) evidencian un nuevo destino docente.
      A principios del siglo XX, lo encontramos ya relacionado con el socialismo provincial al frente de la Escuela del Centro Obrero de Jaén patrocinada por la Federación de Sociedades Obreras de Resistencia (1902-1904).
     Visitará Porcuna con motivo de una excursión de propaganda organizada por el centro obrero de la capital. Los días 21 y 22 de abril del año 1904 la sede social del Centro Obrero de Porcuna acoge dos actos públicos, uno de carácter político y otro instructivo.

     “En el segundo tomaron parte cuatro niños de la Escuela del Centro Obrero de Jaén, uno de cinco años, Joaquín Armenteros y Manuel Martos. El profesor, que los acompañaba en la excursión, dio a los compañeros de Porcuna muy buenos consejos, explicándoles a la vez puntos para ellos dudosos”. 



      Desconocemos exactamente los motivos que le inducen a establecerse en Porcuna. Posiblemente la mala marcha de la escuela de la capital o el ofrecimiento de la vivienda situada en la parte superior del local obrero tuvieran algo que ver con tal decisión. Sin desmerecer la empatía que pudiera haber establecido con aquellos primeros líderes socialistas de la localidad (Francisco Herrador, Manuel González,  Manuel Delgado o Carlos Ruíz) tan necesitados de un maestro y entusiasmados con su proyecto docente. Lo cierto es que en 1906, cuando se regulariza legalmente la escuela, ya llevaba tiempo al frente de la misma. 

El Socialista (12 de diciembre de 1906)
     A las 5 de la mañana del 21 de febrero de 1906 en la calle Coronel Aguilera (suponemos que en la misma casa del centro) venía al mundo Josefa Sicilia Pérez, según consta en la inscripción registral de su nacimiento. En los testimonios orales, aportados por un hijo de la neonata, residente en EEUU, se menciona la estrecha amistad de Torcuato con Pablo Iglesias, hasta el punto de que refiere que llegó a apadrinar a esta niña.
     Esa amistad pudiera remontarse a la excursión de Pablo Iglesias por Andalucía en  fechas previas a la celebración del primero de mayo de 1904, cuando aun desempeñaba el cargo de maestro en el centro obrero de la capital. Nos queda constancia documental de su visita a los compañeros de Linares y Jaén, para desde esta última partir con destino a Córdoba.

     Las crisis agrícolas de los años 1905 y 1906 pasaron factura a aquel emergente obrerismo socialista de Porcuna. 


El Socialista (16 de febrero de 1906)


      En los años siguientes, ciñéndonos a El Socialista como fuente, se entra en un periodo de recesión y letargo. Apenas si nos llegan noticias puntuales sobre actividad política y social. Los pedidos de librería, tan frecuentes en sus primeros años de vida, menguan considerablemente. Si se mantienen, indistintamente a nombre de la A.S o S.O, al corriente de las suscripciones al semanario y así como de las cuotas de afiliación con destino al Comité Nacional del P.S.O.E.       

     Por los motivos apuntados, a falta de otras fuentes, desconocemos cual sería el devenir de la escuela durante este nuevo periodo.



     La siguiente noticia sobre la escuela procede de un diario de tirada nacional, publicada en una fecha posterior al desencadenamiento del conflicto bélico que ha pasado a la historia como “Guerra de Melilla” (1909). El movimiento obrero español adoptó una valiente aptitud contraría a la guerra de África, que chocaba abiertamente con la ola de patriotismo exacerbado que se desencadena por todo el país, especialmente tras el desastroso descalabro del Barranco del Lobo.
      El Heraldo de Madrid de 12 de septiembre de1909, cuando el obrerismo seguía un tanto maniatado tras la represión desencadenada por los sucesos de la Semana Trágica, recoge una cuestación realizada por Don Torcuato entre sus alumnos para socorrer, en la medida de sus posibilidades, a las víctimas de la guerra de África. Torcuato aporta 1,25 pesetas, y cada uno de los niños de su escuela diferentes cantidades, hasta un total de 21 pesetas reunidas. 
La Unión Ilustrada (17 de octubre de 1909)
     Interpreto esta iniciativa como una manera de salvaguardar su escuela de la opinión mayoritaria. En las zonas rurales, donde el caciquismo sentaba las pautas a seguir y el obrerismo era estrechamente marcado por sus detractores, no tenía que ser nada fácil mantener la actitud oficial del partido, claramente contraria a la guerra, que además destapaba los intereses ocultos del capitalismo o flagrantes iniquidades sociales, especialmente en lo referente a las levas (redención en metálico).
      Sea como fuere, cómo aparecen relacionados, con nombre y primer apellido, todos y cada uno de sus discípulos, incluido su propio hijo Félix, me voy a tomar la molestia de trascribir y ordenar alfabéticamente todos los nombres, con la remota esperanza de que entre quienes pudieran reconocer a sus ancestros (personas nacidas a finales del XIX - principios del XX), pudiera salir a la luz una de aquellas típicas fotografías de grupo escolar, similar y de la misma fecha que a la que mostramos a continuación:

Colegio de 1ª Enseñanza Jesús Nazareno de Porcuna
    Se trata de la regentada por Don Eugenio Molina, maestro claramente católico y confesional, suponemos que apostado entre los principales detractores de la escuela del centro, más que presumíblemente neutra y aconfesional. El vestuario de los alumnos delata a las claras su extracción social elitista. 
     En la que andamos buscando debe prevalecer el típico pelado al raso antiparasitario y unas ropas bastante más humildes.
     Soy plenamente consciente de la dificultad de la empresa, aunque pudiera darse el caso. 

Pupilos de Don Torcuato Sicilia

Aguilera (Rafael, Manuel y Juan), Alguacil (Guillermo), Almagro (Manuel); Bejarano (Manuel), Borrego (Francisco, Manuel y Juan); Calero (Higinio), Casado (Pablo, Benito, Emiliano y Salvador), Ceballos (Manuel), Coba (Andrés de la); Delgado (José, Cesar y Andrés), Díaz (Félix y Benito); Fernández (Ricardo), Frías (José y Fernando); Gallego (Pablo y Juan), Gallo (Manuel), Garrido (Francisco y Pedro), Gascón (Juan Manuel y Manuel), González (Francisco y Fernando), Gordillo (Antonio); Heredia (Rafael), Herrador (Rafael), Herrera (Antonio), Herrero (Joaquín y José), Huertas (Gregorio y Antonio); Jaén (Gonzalo y Daniel), Jalón (Miguel), Jiménez (Petronilo), Juárez (Tomás y Francisco); León (Victoriano), López (Luis y Manuel); Malagón (José), Marina (José y Rafael), Molina (Paulino y Manuel), Monte (Antonio), Morales (Julián y Juan de Mata), Moreno (Manuel, Antonio María, Luis, Aurelio y Pedro), Morente (Pedro y Luis), Muñoz (Juan); Orozco (Antonio); Peláez (Fernando y Manuel), Pérez (Antonio, Miguel, Manuel y José), Pino (Santiago y Antonio del), Ponferrada (Francisco), Puentes (Cayetano); Quero (José, Juan José y Manuel); Recuerda (Manuel), Ruiz (Benito y Eloy); Santiago (Benito y Pedro); Torres (Manuel y Francisco), Torres (Ramón y Manuel de); Valdivia (Isidro), Villa (Francisco) y Valenzuela (José María).

      Los que forman pareja o trió con el apellido, no tienen porqué ser forzosamente hermanos. El hecho de que aparezcan aquí relacionados quiere decir que simplemente asistieron a esta escuela, que afectos de mantenimiento y proselitismo estaría también abierta a los no socios.    
     De hecho, entre los relacionados aparecen algunos apellidos pertenecientes a las denominadas  clases pudientes, cuya elección resulta difícil de desentrañar. En la calidad de las enseñanzas impartidas pudiera estar la clave de algo que desde la perspectiva actual pudiera parecer anómalo, además de que con esta alternativa se evitaba el abuso de catecismo, no siempre bien digerido y deseado a tan tierna edad.
      El Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de laadministración para el año 1911, al margen de la instrucción pública (única opción para las niñas, una vez desaparecido el Colegio de la Compañía de María),  recoge la existencia de tres colegios privados para niños en Porcuna, los dos que venimos refiriendo y otro a nombre de Don Francisco Quero:




      Esta inclusión, casi que me ha empujado a vaciar todo lo relacionado con Porcuna publicado en El Socialista (Semanario). Podemos constatar que al menos durante el primer trimestre de 1910, Torcuato Félix sigue relacionado con el socialismo local, y aparece alguna que otra vez su nombre en la correspondencia administrativa con abreviatura. 


     Aunque no he sido capaz de dar con nuevas noticias relacionadas con su escuela, ese vuelco rápido nos permite acceder a otros aspectos poco conocidos de la historia del movimiento obrero en la localidad, que para no extenderme en demasía dejaremos para otro momento.
     Solo mencionar que a finales de 1910 se constituye una Juventud Socialista, que arranca con 60 socios, actuando como secretario en un primer momento Rafael Herrador (entre los alumnos de Sicilia en 1909). Con cierto ascendiente dentro de estas juventudes hallamos pronto a otro de sus discípulos. Se trata de Manuel de Quero Morente, aquel joven de corta y enigmática trayectoria como periodista, reseñada en una de las entradas dedicadas al caso de los “Hijos de Nereo”.
    Algún manejo caciquil tuvo que mezclarse con la suspensión judicial y clausura de la Sociedad Paz y Libertad, decretada a finales de 1911, tras el procesamiento dictado por el Juzgado de Martos contra los 9 integrantes de su junta directiva, alegando funcionamiento ilícito, actuaciones que, según el Socialista, alcanzan también a la Agrupación Socialista y sus Juventudes.

El Socialista (19 de enero de 1912)
     El cómo y el cuándo se sale de esta situación, y la manera en que ésta afectara a la escuela dirigida por Torcuato Félix Sicilia, son incógnitas que de momento no he sido capaz de despejar.
     Las siguientes noticias sobre nuestro protagonista se corresponden ya con la década de los años 20. Después de casar a sus hijas mayores con vecinos de Porcuna, se traslada a la vecina Villardompardo, al abrigo de una sobrina ahijada que se había establecido en ésta, donde seguiría impartiendo docencia en un colegio privado instalado en su propio domicilio (calle Molinos nº 26) hasta 1928 en que le sobreviene la muerte. 


     Poco antes de fallecer, dejaba de manifiesto en las páginas de La Voz su apuesta por el regeneracionismo educativo del que se hallaba tan falto el país entero, al participar con sus alumnos en la suscripción abierta para el homenaje nacional tributado a Don Luis Bello Trompeta, autor de unas expeditivas crónicas publicadas en El Sol, recopiladas a posteriori bajo el título de Viaje por las escuelas de España.

      Mi más sincero agradecimiento a Amparo Giménez Delgado, bisnieta de Torcuato Félix Sicilia, por permitirnos poner rostro a nuestro protagonista y aportarnos otros documentos relacionados con el mismo.
      La fotografía de la escuela de don Eugenio Molina, quiero recordar que fue colgada en “Porcunenses por el Mundo” por Alberto Ruíz de Adana Garrido.

28 diciembre 2012

Castro del Río: TEATRO CHINO (lo nunca visto).



       En el mes de enero del año 1936 actuó en el Teatro Cervantes de Castro del Río (Córdoba) la maravillosa, original, sensacional y notabilísima Gran Troupe Imperial de China, dirigida por Shong See Hee, aunque bastante evolucionada con respecto a aquella que en 1915 recalara por primera vez en España, después de muchos años de éxito en los principales teatros de Francia, Inglaterra, Alemania y América.
       Ante la buena acogida que le premió el publico español la compañía terminaría visitando en reiteradas ocasiones nuestro país.
       Originalmente fue un atractivo espectáculo de acróbatas, malabaristas y contorsionistas, mejorado  con  peligrosos y asombrosos números de fuego y cuchillos. Sobresalía por su espectacular puesta en escena, a base de decorados multicolores de sedas orientales bordados en oro y un lujoso vestuario rematado en la testa con diademas de perlas y pedrería.


      En una de aquellas primeras giras (1917), la esposa del jefe de la troupe, una chinita menuda llamada Shongg-Zing, dio a luz en Sueca (Valencia) una niña a quien su familia bautizó con el nombre de Jua-Land.


      Es la que aparece a la izquierda de la imagen, ya incorporada al espectáculo con tan sólo cinco años, y que también mostramos sentada a continuación.


      Al cumplir los 10 años murió la madre. Entonces Shong See Hee, que había reunido suficiente dinero como para retirarse a descansar en cualquier punto del planeta, optó por disolver momentáneamente su troupe e instalarse plácidamente con su familia en un Hotel situado junto al Turia en Valencia.
      A partir de entonces el padre se centró en  preparar y proyectar artísticamente a la jovencita Jua-Land, por lo visto, especialmente dotada para desenvolverse con soltura en el difícil mundo del espectáculo. Tomó clases de canto, baile y declamación. En 1928 por cuestiones de papeleo sería acristianada y rebautizada como Pilar.
      La llegada del cine sonoro en la década de los treinta revolucionó el mundillo artístico, que de repente empezó a sentirse atraído por él. La joven Pilar Shong saldría de España y durante algún tiempo trabajó en los estudios de la U.F.A. en Berlín, llegando a intervenir en varias películas al lado de Emil Jannings. No terminó de fructificar aquel arranque cinematográfico y no tardó mucho en regresar a Valencia al lado de los suyos. Sus sueños pasaban por llegar a Hollywood y consagrarse como gran actriz.


      Mientras llegaba la ansiada oportunidad, su padre optó por rescatar su mítica Troupe China con Pilar como número fuerte del espectáculo, introduciendo innovaciones más al gusto de los nuevos tiempos.
      Con esta nueva fórmula es con la que se presentaría ante el público castreño en el mes de enero de aquel aciago año de 1936:

       “Con un lleno rebosante se ha celebrado en el Teatro Cervantes de esta localidad, durante los días 25 y 26 del corriente, la exhibición del espectáculo de bailes, malabarismo y acrobacias de la Troupe China See-Hee. Los números todos de esta formidable compañía constituyen una atracción nunca presenciada en el pueblo de Castro del Río, y así se explica la numerosa concurrencia que dichos días llenó por completo las localidades del teatro”.


      Estas letras pertenecen a la crónica remitida al diario La Voz de Córdoba por el corresponsal en la plaza: el agente comercial Francisco Rojano Jiménez, me consta que muy dado al baile y a veladas artísticas, gastronómicas y festivas entre amigos.
      El resto, que trascribimos a continuación, vienen a ser un reflejo a la admiración generalizada (lo nunca visto) que debió despertar aquella chinita rebautizada como Pilar entre los aproximadamente 3000 castreños y castreñas que tuvieron la posibilidad de asistir a alguna de las funciones dobles programadas:

      “La señorita Pilar Shong, es una hija del celeste imperio, que a pesar de la distancia que media entre el continente asiático y la diversidad de costumbres y genio, domina admiráblemente el arte típico andaluz y más bien parece nacida en un típico barrio de Andalucía que en las lejanas latitudes de las que ha llegado. Aparte de la personalidad, que indudablemente tiene como bailarina, es una excelente acróbata, como lo demuestra en los peligrosísimos ejercicios de contorsión que realiza, donde parece que destruya hasta las leyes del equilibrio; se trata además de una chinita guapísima y de cuerpo contorneado y armonioso de líneas, que hace de su persona una figura atrayente y simpática; logró con su arte y con su gracia cautivar al selecto público que durante las dos noches llenó la sala”.


      “El resto de la troupe también se distinguió con trabajos de peligrosa precisión y en la realización de juegos malabares de gran vistosidad e indiscutible mérito”. 

       Para que el espectáculo ganara en atractivo y variedad, este pionero del teatro chino incorporó a la compañía un caricato y diferentes números de baile.
       Como  encargado de excitar la risa del público asistente, venía un  joven humorista ecijano llamado José Fuentes “Camilín” (el ganso del siglo XX), ya conocido por el público castreño pues durante un par de años formó compañía y realizó varias tournée por Andalucía, al lado de la cancionista Blanca Azucena y su Botones, a cuyo elenco se sumó un Botoncitos (una escala de lindas mujeres más o menos abotonadas):

1948: Camilín cabeza de cartel junto al genial Ignacio Villa (Bola de Nieve)

     “Conocíamos por otras actuaciones la fina gracia del caricato y parodista Camilín, que con esta nueva compañía parece que se ha superado, teniendo en constante hilaridad a la concurrencia; su labor fue premiada con grandes aplausos. Igual éxito obtuvo el bailarín negro americano M.Ginamax, siendo muy aplaudido en los distintos bailes, que efectuó con una soltura y ligereza que sólo puede encontrarse entre los de su raza".



      En el anuncio del espectáculo, que a renglón seguido se presentaba en el Teatro Duque de Rivas de la capital cordobesa, incluye otros números que posiblemente nuestro corresponsal omite por cansancio de pluma o por las típicas limitaciones de espacio que imponía el periódico.

      Por las fechas en que estamos, me aprovecho del rastro dejado por Shong See Hee para despedirme y que sea él quien les desee lo mejor para el año entrante:




      Paco Rojano, que tuvo que ser un hombre de espíritu jocoso y jovial, llevó la corresponsalía de La Voz durante un par de años. Gustaba de  rematar sus crónicas con unas particulares “Notas de Sociedad” de publicidad encubierta, de las que se servía para promocionar los productos, principalmente alimentarios, dispensados en su casa (José del Río nº 11). Suponemos que sería una manera de resarcirse económicamente de las horas de dedicación a sus labores periodísticas. Además de que éstas le permitían entrar gratis al teatro.

La crónica de la que nos hemos servido la remata de tan guisa:



      Y ya, para remate definitivo del tomate, tomen lo que más les apetezca de su selecta carta comercial (los abonos y nitratos para después de la recolección) y brindemos por el nuevo año, para que se parezca lo menos posible al que dejamos atrás y que no se aproxime en lo más mínimo a aquel de 1936, en que la Gran Troupe de See Hee actuara en la villa cordobesa de Castro del Río.
      Un servidor, como ya está cenado, con una galleta del estuche La Polar fabricado por la Casa J. Reverter y Cia. que Francisco Rojano llevaba en exclusiva, se conforma.



      

06 diciembre 2012

"Salón Cervantes": Cartelera de Variedades (años 20).



    La villa cordobesa de Castro del Río tendría que esperar hasta el mes de agosto de 1916 para poder inaugurar el primer local concebido expresamente para la representación de espectáculos de manera permanente. Por los vínculos históricos de esta población con el autor de El Quijote, indefectiblemente sería  bautizado como “Salón Cervantes”.  
       La empresa  surge de entre un pequeño grupo de valientes y emprendedores castreños, que constituidos en sociedad, fueron capaces de edificar un hermoso teatro sobre un vasto y céntrico solar que desde principios de siglo ya venía utilizándose durante  la temporada estival para representaciones teatrales y cinematográficas  bajo la denominación de Teatro Vista Hermosa y más tarde como Corralón de Blanca.
       La noticia de su estreno  nos las participa un sobrio e intermitente corresponsal local del diario El Defensor de Córdoba en los siguientes términos:

     “Desde su inauguración, verificada días pasados, actúa casi sin interrupción un Cine, propiedad también de la empresa, en cuyas funciones hemos visto películas de éxito mundial. También han debutado algunas artistas de varietés, que aunque de orden ínfimo, han dejado buen recuerdo de su paso por esta.
     Al fin, y gracias al esfuerzo de esta novel empresa, podemos asistir a un verdadero teatro, aunque por desgracia adolezca de algunos detalles”.

Juan R. Cubero
(12 de agosto de 1916)

      El Eco Artístico, una revista de espectáculos caracterizada por su profusión gráfica, nos permite hoy poner nombre y cartel a algunos de esos primeros números de varietés que desfilaron por su escenario pare disfrute y esparcimiento de los castreños.

(5 de agosto de 1916)

      Esta pequeña cuña informativa se corresponde con la actuación del dueto artístico que se muestra en la cabecera,  que participó de aquel estreno. Se trata de las simpáticas, bellas y encantadoras “Hermanas Eliet”, especializadas en bailes nacionales, extranjeros y los populares coupléts.
      Los arranques del negocio no debieron ser muy exitosos. Apenas si trasciende en la prensa provincial noticias sobre su uso teatral. La mojigatería e inestabilidad de los corresponsales locales de las principales cabeceras diarias de la provincia (El Defensor y Diario de Córdoba) pudiera tener algo que ver con la ausencia de noticias al respecto.     
       La crisis de subsistencias del año 1916, los devastadores efectos sobre la población de la tremenda riada de 1917 y el intenso periodo de conflictividad social desencadenado entre los años 1918-1920 (Trienio Bolchevique) no debieron servir de estímulo para la empresa a la hora de programar espectáculos. 




       Si nos consta su frecuente uso durante ese periodo para otros fines: el mitin y la conferencia.
       El 25 de diciembre de 1917, cuando la cosa comenzaba a agitarse, el aforo del Cervantes resultaría insuficiente para albergar al numeroso público que se dio cita para escuchar la ardiente y elocuente palabra  del carismático líder anarquista José Sánchez Rosa.
       Los incondicionales locales del político liberal José Fernández Jiménez (Fernandistas) fueron también habituales usuarios del Cervantes en banquetes y reuniones en honor de su líder e inspirador.
       La peculiar idiosincrasia del proletariado castreño convertirá al Salón Cervantes en escala obligada de propagandistas de ideas avanzadas, caso del médico naturista Eduardo Alfonso o el profesional itinerante del regeneracionismo antitaurino Eugenio Noel, que participaron sus doctrinas a un público castreño ávido de nuevos conocimientos.

      La única noticia de la que disponemos sobre representaciones teatrales durante esos años se corresponde con la Feria Real del año 1918. La compañía de zarzuela y opereta dirigida por el Señor Sandoval, cosechó espectaculares llenos, en particular, durante los tres días grandes.
      Ya en la década de los veinte, vuelve a ser el Eco Artistico quien nos proporciona información sobre las exitosas actuaciones de la cancionista cómica Carmen Terán.

El Eco Artístico (15 de febrero de 1921)
      Un informe emitido por el Ayuntamiento a requerimiento del Gobernador Civil, fechado en 1923, nos permite conocer algún detalle sobre la evolución de esta empresa teatral. La ya referida sociedad inicial terminaría disolviéndose, figurando como único propietario Pedro Criado Luque, y como encargado de su explotación en régimen de arrendamiento el industrial Miguel Porcel Redondo. Su aforo andaba en torno a las 700 plazas distribuidas de la siguiente manera: patio de butacas (192), anfiteatro (104) y general (400).
       La llegada en el año 1925 a la corresponsalía del diario La Voz del activo José Rodríguez Rodríguez (Posthumio), en sustitución de Fernando Luque Medina, que la venía ostentado a cuenta gotas desde 1922, unida al abundantes muestras gráficas que nos suministran revistas como el Eco Artístico y otras, casi que nos permiten reconstruir parte de la cartelera teatral de aquel Salón Cervantes.


      Como la fotografía de la cabecera pertenece a ese “género ínfimo” conocido como Varietés, para no desentonar, nos centraremos de momento en el mismo, dejando las compañías de dramas y comedias para una próxima entrada.
      Entre el 9 y el 12 de mayo de 1925 actuaron en un remodelado coliseo “las notables artistas” Blanca Azucena y su Botones.


     Ambas artistas se presentan con fastuoso vestuario y magnífico vestuario, siendo muy aplaudidos por la variedad y extensión de su delicado repertorio, distinguiéndose especialmente la bellísima Blanca en su creación de Manolito.

Manolito

     ¿Quién no conoce a Blanca Azucena y su Botones y al notable maestro compositor Vicente Buil, hermano de Blanquita? Ignorar lo que vale y lo que es este número de varietés, que triunfante recorre los principales teatros de España, es tanto como preguntarle a un indígena algo notable de su país y decirle que lo desconoce.

      Dieciocho coupléts cantan a diario y no ha habido noche que los repitan, salvando aquellos que representan a los insistentes requerimientos del público.

       Durante el mes de octubre de ese mismo año, destacan las exitosas y aplaudidísimas actuaciones de la notable troupe Adriani-Alexis, en la que sobresale la celebrada bailarina Berta Adriani.

Berta Adriani
       Son sólo algunos ejemplos de los espectáculos que trascienden a través de la prensa, aunque su programación debió de ser bastante frecuente, especialmente en fechas señaladas como carnaval, o al término de los largos y penosos periodos de recolección.
       El género del cante y baile flamenco, del que ya dimos cumplida información en la entrada dedicada a los inicios artísticos de la Niña de Castro, dada la especial afición al mismo en la localidad, tenía así mismo un hueco obligado en la programación.
       Aprovechando el merecido descanso jornalero durante la tradicional viajada agrícola de San Pedro de ese mismo año, el empresario Porcel consiguió llenar su sala durante tres días consecutivos con la exitosa actuación de la que fuera niña prodigio del cante y baile andaluz, "Peñita de Andalucía", acompañada del famoso tocador de guitarra Pepe Crévola.


      Gracias a Posthumio, conocemos también del propósito del ya consagrado cantaor flamenco Cojo de Málaga, un habitual de las tablas del Cervantes durante aquellos años, de establecerse en Castro con un salón dedicado al cante jondo, cuyo permiso por razones que desconocemos le fue denegado.La noticia va acompañada de una pequeña crítica-apología en favor de los cantes y bailes populares de Andalucía:

La Voz (31 de julio de 1925)



      Si parece que llegaría a prosperar un nuevo local que responde a los mismos presupuestos anteriores, que se constituye con el nombre de “Salón Variedades”, y de cuya puesta en marcha se encarga el vecino Antonio Gómez Rodríguez, un veterano guitarrista y flamenquista.      
La Voz (29 de agosto de 1925)
      Desconocemos si finalmente llegaría a funcionar como tal. No disponemos de nuevas noticias al respecto. Tal vez la tradición oral pudiera despejar la duda sobre si los muchos y buenos aficionados al de Castro del Río tuvieron la oportunidad de disfrutar de esta sala especializada en el cante jondo.

     Hay cierto vacío informativo sobre la segunda mitad de la década. José Rodríguez abandonará en 1926 la corresponsalía de La Voz. Su evolución hacia postulados republicanos le hacían incompatible con la línea editorial del diario cuando llega a convertirse en órgano oficial de la Unión Patriótica Provincial. Por quedar ésta vacante, no podemos, de momento, aportar nuevos detalles de la cartelera del Cervantes, habida cuenta que otros diarios, por las razones ya apuntadas, no prestan atención a este tipo de divertimientos. Mis fuentes me conducen a otra publicación provincial, no digitalizada, con la que colaboró Rodríguez hasta la caída de la Dictadura de Primo de Rivera, en que retomará por un tiempo las labores de corresponsal para La Voz. Por lo tanto,dejaremos el tema de las Varietés abierto con un punto y seguido provisional.
       Eso sí, queda emplazados a una próxima entrada en la que abordaremos el paso por el “Salón Cervantes” de diferentes compañías de dramas y comedias, especializadas en las típicas giras por provincias, para lo que nos serviremos una vez mas de esas notas teatrales que Posthumio, pariente y amigo del empresario teatral, gustaba de insertar en sus crónicas locales.