Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

01 mayo 2012

6ª Etapa de la II Vuelta Ciclista a España del año 1936 (Granada-Motril-Almería).

El belga Gustaaf Deloor (Llegada 5ª etapa Málaga-Granada)
     Durante los años treinta del siglo XX se produce la consolidación del ciclismo como deporte a lo largo y ancho del territorio nacional. La cobertura que se le empieza a prestar a las grandes rondas históricas (Tour de Francia y Giro de Italia) desde todo tipo de periódicos y revistas, no hace sino acrecentarla. La irrupción de profesionales españoles como Vicente Trueba, Mariano Cañardo o Federico Ezquerra, que ya brillaron en las ediciones del Tour de los años 1933 y 1934, propició que para el año siguiente se organizara y disputara la I Vuelta Ciclista a España, con un total de catorce etapas, resultado vencedor de la misma el ciclista belga Gustaaf Deloor, con Mariano Cañardo en segundo posición, como único español que consiguiera meterse entre los diez primeros de la clasificación general final.
      La celebración de II edición de 1936 llegó a estar en peligro ante la inestabilidad política y social que se vivía en el país en aquel momento, aunque terminaba arrancando finalmente de la capital de España el 5 de mayo. Fueron de la salida 50 corredores, de los cuales 42 eran españoles y el resto extranjeros (belgas e italianos principalmente). Entre el pequeño pelotón español ya figuraban renombrados ciclistas como los ya mencionados Trueba y Cañardo, y otros como Julián Barrendero, Vicente Carretero o Antonio Escuriet.
       Don José María Gil Robles, relata en sus memorias algunos incidentes que afectaron al normal desarrollo de aquella II edición de La Vuelta a su paso por la cuenca minera de Asturias. Cotejando con la prensa histórica, parece ser que efectivamente hubo dificultades, salvadas con un improvisado cambio de itinerario, pero sin encontrar noticias tan precisas como las que nos refiere el líder de la CEDA.

Pioneras del pedal: las seis "routiers" del Portillo de Madrid
(Mayo de 1936)

     Al margen de cuestiones políticas y sociales, mayores problemas generaban la ingente cantidad de animales, cabras, gallinas, vacas y perros abandonados que pululaban por las carreteras, con grave riesgo para la integridad física de aquel pequeño pelotón ciclista, salvados con la eficaz intervención de la benemérita, que abatia los obstáculos a golpe de carabina o subfusil, dependiendo de su envergadura. 
     Por alguna fotografía, que veremos a continuación, da la impresión de que los cortes de tráfico serían los estrictamente necesarios, trascurriendo la prueba en bastantes tramos en paralelo al tráfico rodado ordinario, que aunque escaso, debía de ser peligroso, lo que contribuiría en sumo grado a otorgarle esa impronta épica a las gestas de estos pioneros de la ruta.

     Cinco de sus 21 etapas transcurrirían por carreteras de Andalucía, para lucimiento de los cuatro “routiers” de la tierra que participaban: los granadinos Joaquín Bailón y Antonio Destrieux, el sevillano Antonio Montes y el onubense Rafael Ramos.
     La sexta etapa (185 km), disputada entre las ciudades de Granada y Almería (11 de mayo),  en la que nos vamos a detener, fue la que despertó mi curiosidad al localizar un fondo fotográfico en el que se nos muestra, en varias instantáneas  perfectamente reconocibles, el discurrir de la caravana ciclista entre ambas localidades, con la ciudad de Motril como punto intermedio marcado por la organización para el control de firma y de avituallamiento, que, en aquellos tiempos históricos de tubular al cuello, se hacía “pie a tierra”. Salvo accidente, pinchazo o pájara, el pelotón, en etapas llanas como la que vamos a abordar, solía llegar agrupado al tramo final en el que se dilucidaba el vencedor de la etapa.

Recorrido

Granada-Motril: Granada, Armilla, Alhendín, Padul, Durcal, Talar, Chite, Beznar, Vélez de Benaudalla y Motril.

Salida en Acera del Darro Puerta Real 8,20 h.


    La ciudad de Granada ya había acogido un final de etapa y una salida en la edición de 1935, volviendo a despertar tal acontecimiento la misma expectación entre sus ciudadanos. El “bravo y resistente” ciclista granadino Joaquín Bailón, quiso brillar en su tierra, llevando el peso de la 5ª etapa corrida a fuerte ritmo. Intervino en el sprint final, quedando clasificado en sexta posición. Sus paisanos supieron transmitirle numerosas muestras de afecto, tanto en la llegada como en la salida del día siguiente.

Joaquín Bailón

     Antonio Destrieux, el otro ciclista de origen granadino, se retiró en la cuarta etapa entre Sevilla y Málaga. Sólo 38 corredores, de lo 50 que fueron de la partida en Madrid, tomaron la salida dirección Almeria.

A su paso por el Puente de Durcal
    Hasta ahora van los ciclistas confortablemente. Algunas averías. Pincha Esteve, cambia de rueda. Goneaga pincha también. Pero estas molestias son llevaderas. La carrera va alegre y movida, pero sin estridencias. Todos van unidos y recapacitando sobre la nulidad del esfuerzo prematuro.
     Pronto el sevillano Montes queda ligeramente rezagado al resentirse de una caída de días anteriores. El ritmo es lento ahora, casi desesperante. El calor empieza a hacer mella sobre los corredores, lo que permite al rezagado Montes reincorporarse al grupo.


Salida del túnel de Izbor

     No hay quien se anime. Los letreros alusivos que se han visto en varios pueblos con vivas a Trueba y a Cañardo, y estimulando a los españoles para qué den la batalla a los extranjeros no producen efecto. Los corredores se siguen lamentando del calor.


     Los famosos “Caracolillos de Vélez” única dificultad orográfica de la etapa, suficiente para que Montes vuelva a resentirse del golpe que se diera contra un automóvil en la etapa Cáceres-Sevilla, y termine abandonado la prueba antes de llegar a Motril: “El animoso sevillano comprende que el esfuerzo que viene realizando es inútil”. Llama la atención la escasa dotación automovilística de apoyo. 


Saliendo de Motril dirección Almería

      Motril-Almería: Torrenueva, Calahonda, Castell de Ferro, La Mamola, Melicena, La Rábita, El Pozuelo, Adra y Almería.





     Un pequeño repecho en un tramo de la antigua carretera nacional que transcurre en paralelo al Mediterráneo.
     Ahora, al entrar en la provincia de Almería, nos espolvorea el terreno con una canela terrosa de lo más fina e insoportable. Llega a corredores y seguidores. Cuando pasamos el pequeño infierno parece tan rubio Cañardo como Deloor.
     Cardona sufre una avería de tubular cerca de Adra. Tiene que detenerse en la reparación y le ayuda Molina, mientras que Cañardo para evitar la fuga de los belgas se pone al frente del grupo.
      Llegamos a Adra – buen recibimiento – y el pelotón sigue indivisible. Los corredores descienden de sus máquinas para apagar la sed terrible que les produce el calor. Algunos no lo hacen con el deseo de escapar, aunque sin fructificar su osadía. Cañardo aprovisiona a Escuriet para que éste no tenga que descender y pueda seguir en la carrera.
     Continuamos a marcha procesional. Cuando faltan 40 Km. para la llegada, Bernardo de Castro rompe el cuadro. Repara y otra vez a correr. Claro que la hipérbole es libre, porque la verdad es que continuamos a paso de tortuga, dicho sin ánimo de molestar a tan pacienzudo e inocente animalito. Algún pinchazo que otro, como recurso sin duda, porque en algo se han de detener los impasibles de la pista.
     Ya surge Almería a lo lejos. La serpiente se estremece y mete los pedales a fondo ¡Loado sea Dios! Y se repite el mismo disco que todos los días.


     Numeroso público espera en la llegada. La entrada es de gran espectacularidad e interés. Todos los corredores marchan juntos, y para decidir la victoria, se lanzan a un sprint interesante y lleno de emoción, en el que logra triunfar el líder de la prueba, el belga Gustaaf Deloor.
     Se puede apreciar perfectamente la Alcazaba de fondo. El aparato publicitario parece limitarse al Diario Informaciones, cuyo patrocinio oficial luce en la pancarta de meta.

     Entran en meta por el orden siguiente: Deloor (6 horas, 28 m, 39 s), seguido de Carretero, Trueba,  Cañardo, Flaquer y el resto del pelotón “ex aequo”. Rezagado en el puesto 37 y último, a casi 7 minutos, Jardín. El valenciano Antonio Escuriet mantiene el segundo puesto en la clasificación general, ocupando la tercera plaza el italiano Antonio Bertola.


     Una muestra final del carácter épico del que participaba el ciclismo en aquellos años. Lisardo entrando a pie en meta, tras sufrir una caída en el sprint, para evitar la descalificación.

      La crónica de la etapa, intercalada entre el material gráfico, procede, a modo de refrito, de diferentes cabeceras nacionales y provinciales alojadas en las hemerotecas digitales. Destacan, por su tono irónico y jocoso, las informaciones remitidas por Miguel Ródenas para el diario ABC y la revista Campeón: “Ahora a buscar el agua del mar para quitarnos la canela. Y una cama, aunque esté algo dura”.
     Con respecto a la procedencia y autoría del material gráfico, permítanme que guarde ciertas reservas. Sólo puedo decir que proceden de un archivo público, cuyo presupuesto se nutre de las aportaciones impositivas de todos los españoles. He detectado últimamente en alguna que otra entidad cultural ciertos recelos sobre el libre acceso a este tipo de documentación, es más, hay incluso quienes se aprovechan para mercadear con fondos como este. Como este pequeño acto de bandolerismo cultural no encierra ánimo de lucro, ahí queda.

Barrendero: una carrera marcada por las guerras
     He considerado oportuno enlazar con datos biográficos de estos primeros esforzados de la ruta. En algunos casos su trayectoria y su propia vida se vería seriamente trastocada por la guerra, que se cebaría primero con España y en un postrero momento con el resto de Europa al estallar la II Guerra Mundial (véase secreto de la bici de Bartali), de las que se resentirían las grandes rondas, que tuvieron que dejar de celebrarse durante algunos años.


28 abril 2012

"El tío de la cámara" (3º parte y final).

En plena faena



     Esta vista panorámica de la villa de Espejo, así como la fachada y torreones del Castillo del Duque de Uceda, de esta misma villa, proceden del cuaderno nº 52 (Castro del Río) del Porfolio Fotográfico de Andalucía, que no pudimos mostrar en su día.
     Como podrán comprobar, la segunda es idéntica a la presentada en la entrada anterior tomada de la revista gráfica La Esfera, firmada por "Fot. Castella" De manera que queda definitivamente certificada la autoría de ese portfolio, y creo que, también de camino, la del resto de los de la provincia de Córdoba (menos Posadas).
     Un segundo reto planteado, pasa por poder averiguar, con nombres y apellidos, la persona que se esconde detrás de esa firma. Ya vimos la producción fotográfica asociada a Enric Castella Marqués, circunscrita exclusivamente al ámbito de la ciudad de Barcelona, que arranca en 1905 y que desaparece misteriosamente a finales de 1913. 
     Un pie de foto y otras referencias nos advierten sobre la existencia de un Baltasar Castellá (fotógrafo), también barcelonés, presumiblemente emparentado con el anterior. Podemos estar ante un hermanado equipo, o bien que fuera este segundo quien heredara la técnica y la firma del primero. Son simples conjeturas que sólo podré despejar el día que tenga la posibilidad de dar con las fuentes necesarias.
     De momento, lo único que puedo refrendar es que ambos estuvieron relacionados con tiradas diversas de la casa editorial A. Martín de Barcelona, aunque quien parece ser responsable de los porfolios, tarjetas postales y otras publicaciones relacionadas con la provincia de Córdoba es Baltasar. 







    La labor de estos profesionales traspasa el encargo principal, y aprovechan su gira por provincias para remitir a prensa gráfica placas tomadas de acontecimientos y actos de sociedad desarrollados durante  la misma, lo que les permitiría obtener unos buenos ingresos complementarios. 

     Es el caso de la visita girada a la capital cordobesa en  por S.A. la Infanta Dª Isabel de Borbón y Borbón, hermana mayor de Alfonso XII, conocida popularmente como La Chata, de la que ha quedado testimonio grafico gracias a fotografías Castellá: 


Señoritas pertenecientes a´lo más granado de la aristocrática sociedad cordobesa
(octubre de 1915)

     Disponemos de otra muestra de las mismas características datada en diciembre de 1915, en la que sus cámaras dan cobertura a un acto de carácter literario celebrado en el los aristocráticos salones del elitista Circulo de la Amistad de Córdoba, del que era vicepresidente en aquel momento Fernando Quero Goldoni (de origen porcunense).
     Donde encontramos a Fotos Castellá asociada definitivamente el nombre de Baltasar, es en una noticia publicada en el Diario de Córdoba sobre el benéfico acto de reparto de juguetes efectuado en el Centro Obrero Conservador durante la festividad de Reyes del año 1916:

     “Al final de la fiesta impresionó notables placas el fotógrafo de prensa gráfica Baltasar Castellá”.


    De manera que, mientras no se demuestre lo contrario, las producciones de Alberto Martín relacionadas con la provincia de Córdoba son de Baltasar Castellá, y creo que también bastantes de las que se conservan entre los fondos del Archivo Fotográfico de Barcelona, atribuidas y catalogadas como correspondientes a Enric.

Tarjetas Postales - España Regional

    Una vez terminados, o la par que los porfolios, la editorial se sirve de su numeroso fondo fotográfico para poner en circulación una tirada de tarjetas postales bajo este título, perfectamente identificables por su particular impronta en rojo. La única que conocemos perteneciente a la localidad cordobesa de Castro del Río es la de su Casa Consistorial.



    El carteo e intercambio de fotografías, a manera de cromos, con una amiga de Barcelona, ha puesto en mis manos muestras procedentes de una tercera publicación de la tantas veces mencionada editorial A. Martín:


Ficha catálogo BNE:

    España Regional [Texto impreso] descripción por Ceferino Rocafort y Casimiro Dalmau ; cartas corográficas por el comandante de ingenieros Benito Chías y Carbó y otros facultativos. Barcelona: Alberto Martín, [1913-1919] 4 v. : il., map. col., plan. col. ; 39 cm.

    Viene a ser un compendio de los portfolios fotográficos de las capitales españolas y de los diferentes partidos judiciales. Detallada descripción del territorio nacional con más de 3000 fotografías y su correspondiente aparato cartográfico.
    Entre ellas, una para mi inédita y desconocida de Castro del Río, con su río, el Guadajóz, una vez más como protagonista:



    El importante número de estampitas que contienen estos volúmenes sobre los pueblos de la provincia de Córdoba, sumadas a las procedentes de prensa gráfica y otros archivos fotográficos, nos permitirá más adelante (toca cambiar de registro) exponer la prometida muestra “Baltasar Castellá: un periplo por tierras cordobesas”, de la que de momento sólo dejo un pequeño adelanto:



     Se corresponden, la primera con los archiconocidos y desaparecidos Arcos de la Puerta de Aguilar de la ciudad de Montilla, y la segunda, menos vista, con la Fuente Redonda de Fernán Núñez.

    Secuencia completa:

El tío de la cámara (3ª parte y final)

"Baltasar Castellá: un periplo por tierras cordobesas" (próximamente)




26 abril 2012

Porfolio Fotográfico de Castro del Río. El tío de la cámara (2ª parte)

Fachada y torreones del Castillo de Espejo

     En la primera parte citábamos a Enric Castellá como autor responsable de la firma “Fot. Castellá” durante el periodo comprendido entre los años 1905-1913, con una producción circunscrita exclusivamente al ámbito de la ciudad de Barcelona, exponiendo valiosas muestras de las fotos salidas de su objetivo y enlazando con otras.
     Enigmáticamente se interrumpe su rúbrica en las revistas gráficas (las digitalizadas y de libre acceso por la red) durante todo el año 1914, y no volvemos a tener constancia de ella hasta el mes de junio de 1915, con un atractivo reportaje gráfico de la Feria de Nuestra Señora de la Salud celebrada en la capital cordobesa entre los días 25 y 28 del mes de mayo:

Exposición Regional de aceite de oliva
Pabellón de la Remonta
Grupo de ganado caballar
Feria de Ganado - Bueyes pastando
Ganado vacuno descansando

     La Esfera, durante lo que resta de ese año de 1915, nos proporciona otros ejemplos de su producción, todos relacionados con la provincia de Córdoba. A la del Castillo Ducal de la casa de Uceda-Osuna de la villa de Espejo, que mostramos en la cabecera, se le suman éstas otras:

Detalle Coro Mezquita-Catedral de Córdoba

Balcón casa solariega (Cabra)
Retablo de Santo Domingo (Castro del Río)
     Fue precisamente ésta última, la que nos puso en la pista, por cotejo, sobre la relación de la firma “Fot. Castellá” con el contenido gráfico del cuaderno nº 52 del Porfolio Fotográfico de Andalucía dedicado al partido judicial de Castro del Río, editado por la casa A. Martín de Barcelona (sf).
     Un primer razonamiento lógico, nos induce a especular con que durante gran parte de ese año 1915 “Fot. Castella”, por encargo de la empresa editorial ya mencionada, recorre la provincia de Córdoba a la caza y captura de placas estereoscópicas de todo lo artístico, típico y pintoresco que pueda encontrarse a su paso por los diferentes pueblos y cabeceras de partido judicial objeto de elaboración de porfolios fotográficos, ya en marcha y publicados, sobre otros lugares de Andalucía.
     El correspondiente al partido judicial de Posadas fue el único de la provincia de Córdoba que vio la luz entre esa primera remesa editada a lo largo de la primera mitad de 1914.

     Magnificas fotografías de diferentes poblaciones de la geografía de la provincia de Córdoba y otras tantas, en las que se plasman los atractivos estéticos de la Mezquita-Catedral y de otros monumentos emblemáticos de la capital, siguen aflorando en prensa gráfica hasta el año 1918.

Retablo Iglesia de Fuenteovejuna


Puente romano sobre el Guadalquivir

    A partir de entonces se le pierde definitivamente la pista al sello fotográfico Castellá. No relacionadas con la provincia, sólo he podido recolectar tres de Sevilla capital (una vista panorámica tomada con teleobjetivo desde la Pasarela, otra de la Giralda y una  arcada de la parte alta del “patio de las muñecas” del Alcázar), algunas de Madrid (Puerta del Sol y salones del Palacio Real), y sólo una de Toledo, Salamanca y Barcelona.

Puerta del Sol (Madrid)
      Asociadas al mismo autor se conocen otras dos fotografías de Castro del Río, no incluidas en el famoso cuaderno del porfolio. Una primera, de calidad excepcional, conservada y catalogada como de "Fotos Castellá" en el Archivo General de la Administración (AGA): 


Puente Viejo sobre el Guadajoz


     Aunque pudiera parecer una fotografía aérea, apuesto por que esta panorámica fue tomada con teleobjetivo desde lo alto del Castillo. Del mismo autor y de ese mismo fondo, conozco otras cinco fotografías cordobesas, que sin lugar a dudas, tuvieron que ser realizadas durante aquel periplo por la provincia al que nos venimos refiriendo. Una de ellas, la del puente romano de Córdoba, tirada desde el mismo lugar de la anteriormente expuesta (Torre de la Calahorra), aunque con diferente transito y superior calidad:





      Como esta entrada ya la creo lo suficientemente densa e ilustrada, la siguiente fotografía de Castro del Río, inédita o poco conocida, obtenida gracias a la información proporcionada por un nada carpetovetónico amigo, coleccionista a pequeña escala de tarjetas postales y otras antiguallas, profesional del Montilla-Moriles, natural y vecino de aquella, la dejamos para una tercera y definitiva entrada, en espera de que me entren nuevas informaciones y unos materiales que tengo solicitados.
      La proyectada “mostra catalana” de Enric Castellá, queda pospuesta o suspendida. Depende de cómo se desarrolle el tramo final de las pesquisas. De momento las he puesto en manos de una amiga de Barcelona, con la que me carteo por estos medios, que se ha interesado por ellas.

21 abril 2012

Portfolio Fotografico de Castro del Río. El tío de la cámara (1ª parte)


     Después de editar la entrada dedicada al Porfolio Fotográfico de Castro del Río, mientras intentaba localizar nuevas referencias con las que fijar con exactitud la fecha de su publicación (recuerdo que la circunscribía al periodo comprendido entre agosto de 1914 y el año de 1915), reparé en la firma de autor (margen inferior derecho) de la fotografía realizada al magnífico retablo de la iglesia del Convento de Santo Domingo, publicada en La Esfera en el mes de diciembre de ese año 1915 e incluida en dicho cuaderno: “Fot. Castellá”.
     El hecho de que en la serie de portfolios publicados por la Casa Editorial Alberto Martín de Barcelona no conste la fecha, responde a una simple razón de caracter comercial, evitar su caducidad y mantener sus tiradas a la venta el mayor tiempo posible. Esa misma constante se da en las colecciones de tarjetas postales, en las que esta editorial también estaba especializada. La no comparecencia del nombre del fotógrafo obedecería seguramente a cuestiones de derechos de propiedad de la casa editorial, una vez adquiridas las placas estereoscópicas al profesional encargado de suministrárselas. 
     Un paseo por las principales revistas gráficas de las dos primeras décadas del siglo XX me ha permitido familiarizarme con esta firma pionera del fotoperiodismo en España. En el periodo comprendido entre los años 1905 y 1913, son abundantes las muestras de su labor profesional, preferentemente en cabeceras de origen barcelonés como La Ilustración Artística, la revista modernista Hojas Selectas, La Actualidad (revista mundial de información gráfica) o La Ilustración catalana, y alguna que otra incursión en revistas madrileñas como La Ilustración Española y Americana o Vida Marítima.


     Se trata de fotograbados en los que asoman espacios urbanos, acontecimientos, visitas regias… sucesos o actividades de carácter diverso relacionadas con la ciudad de Barcelona. La firma “Fot. Castella” (mayoritaria) se alterna con "Fotos Castellá"“Fot. Enrique Castellá” o “Fots. Castellá Marqués”, que nos permiten asociarlas claramente con el barcelonés Enrique Castellá Marqués, “prestigioso fotógrafo” que participa como  jurado en algún que otro concurso celebrado en la ciudad de Barcelona durante esos primeros compases del siglo XX, y representante exclusivo, para anuncios y suscripciones en la ciudad condal, de una revista especializada auspiciada por la Sociedad Fotográfica de Madrid, denominada “La Fotografía: revista mensual ilustrada”


     De entre su notoria producción hay una famosa instantánea, que ya fue bautizada a la fecha de su publicación como “una fotografía histórica” (La Actualidad de Barcelona 28 de julio de 1909). Es la famosa toma, también conocida como “la ciudad quemada”, captada desde la montaña de Montjuich, con la ciudad llena de hogueras, no de las chimeneas de las fábricas, entonces paradas por la huelga, sino de las iglesias y conventos ardiendo, a raíz de los sucesos desatados durante la llamada Semana Trágica de Barcelona.

En el enlace de la Semana Trágica se puede ver con mejor calidad
Esta otra famosa instantánea le es también atribuida
     El archivo fotográfico de la Fundación Ferrer i Guardia alberga otras de su autoría que se corresponden con aquellos sucesos, en las que se recoge principalmente el estado en que quedaron los edificios religiosos tras aquella asonada popular, final de una serie de protestas contra la guerra de Marruecos, a raíz de decretarse la movilización de los reservistas de los cupos de 1903 a 1907 (muchos ya casados y con hijos). Para descargarlas hay que registrarse e imagino que comprometerse a no darle difusión por esta vía tan directa e inmediata, de manera que, una vez más, todocoleccion.net me ha brindado la oportunidad de acceder a algunas de ellas:

Interior de la Iglesia de Capuchinos

Interior de la Iglesia de Siervas de María
Parroquia de San Pedro de las Puellas




    Proceden de un especial publicado por La Actualidad el 28 de agosto de 1909: Recuerdo de Barcelona (La Semana Trágica ante el objetivo fotográfico), donde pueden visionarse otras con su firma (pinchar sobre el enlace).

     El grueso de su obra debe de hallarse entre los fondos de L’Arxiu Fotogràfic de Barcelona. De hecho, de él proceden más de doscientas fotografías de autores como Frederic Ballell, Adolf Mas o el propio Enric Castellà, que fueron expuestas durante el año 2009 con motivo del centenario de la Semana Trágica, en una muestra titulada "1909: fotografía, ciudad y conflicto”.    


     En ese mismo año de 1909 realizó la cobertura gráfica del V Congreso Internacional de Esperanto, celebrado en Barcelona entre el 5 y el 11 de septiembre.



Doctor Zamenhof

    Exterior de la antigua estación marítima de Barcelona, en la que estaba el Hotel de Viatgers y el Restaurant Mundial Palace (hoy sede corporativa de la autoridad portuaria de Barcelona). Algunas fuentes, no contrastadas, se la le atribuyen a Castellá. De cualquier forma, la utilizo para ilustrar, ya que en este edificio, inaugurado en febrero de 1908, se celebraron los banquetes y reuniones preparatorias del congreso esperantista, sirviendo de alojamiento para muchos de sus asistentes.
      Para saciar mi propia curiosidad y la de aquellos que pudieran mostrarse interesados, he empleado algo de mi tiempo en hacer mi particular muestra sobre Castellá, valiéndome de las revistas ubicadas en las hemerotecas digitales. Como no domino la técnica del retoque fotográfico, pocos milagros se pueden hacer, por lo que su calidad de presentación va a depender mucho de la original de la revista en las que fueron impresas en su día.


Ando a la busca y captura de una del F.C. Barcelona


    Para meter un poco de intriga al asunto de las fotografías del cuaderno del portfolio fotográfico de Castro del Río, una vez más, gracias a todocoleccion.net, les dejo una muestra que nos servirá en futuras ediciones para certificar definitivamente la firma “Fot. Castellá” como autora del mismo.



   Adelanto el título de la entrada en proyecto “Fotografia Castellá: un viaje por tierras cordobesas”. Algunas cartas quedan por destapar. Y no es un farol amigo Diego. Antes la "mostra" catalana.