Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

19 diciembre 2010

Joaquín Villatoro Medina. Compromiso político y cultural (1931-36)



    La única aproximación biográfica a la vida y obra del músico castreño Joaquín Villatoro Medina es la realizada y publicada por Francisco Cañasveras Garrido en 1998. Hay en este trabajo un lógico vacío informativo sobre su militancia política en los años treinta. Ya puse, en su día, a disposición del autor algunas de las escasas informaciones de las que disponía sobre él de este periodo. Como las hemerotecas digitales nos brindan hoy la posibilidad de completarla, le he dedicado unas cuantas horas de mi ocio a tal empeño. Os dejo con el resultado:

   Durante el año de 1931 el joven músico Joaquín Villatoro,  pensionado por la Diputación Provincial de Córdoba, reside en Madrid donde prosigue con su formación musical en el conservatorio madrileño. Con la proclamación de la II Republica  inicia su compromiso con el mundo de la cultura. Participa en la gestación de la denominada Casa de los Poetas, donde un grupo de jóvenes procedentes de diferentes disciplinas artísticas (literatura, pintura, escultura, música…), con una concepción multidisciplinar del arte y la cultura, convergen en esta iniciativa:

Casa de los Poetas

Heraldo de Madrid 12-09-1931

  El proyecto, que llego a ponerse en marcha, lo tiene que abandonar para concurrir a las oposiciones de ingreso en la Normal de Música de Paris. Tras hacerse con una plaza,  progresará considerablemente en la composición de la mano del maestro Paul Dukas, y en el piano junto al celebre pianista Alfred Cortot. La prensa provincial se hace eco de su éxito:

Diario de Córdoba  05-01-1932

   Sigue disfrutando de la pensión de la Diputación, a la que habría que sumar la que le renueva el Ayuntamiento de su  pueblo natal, Castro del Río. La instancia presentada al pleno por D. Misael López Díaz (Administrador de Correos) solicitando su renovación es estimada, asignándosele una partida de 1200 pesetas.
   Es durante este periodo parisino, del que poco conocemos, cuando se le supone su iniciación en el Marxismo.
   Para las navidades de 1932 regresa a su tierra. Recala en Córdoba acompañado de un nutrido grupo de jóvenes artistas latinoamericanos que procedentes de Paris y Londres, visitan su Mezquita, otros monumentos y museos. Como anfitrión hace las veces de guía turístico.

   Durante la segunda quincena de Enero de 1933, posiblemente coincidiendo con su primera visita a su pueblo natal tras su período parisino, es objeto de un Homenaje en el Teatro Cervantes promovido por amigos y simpatizantes:

 El Sur 26-1-1933

   Durante aquel año de 1933 le tocará cumplir con sus obligaciones militares. Tuvo la suerte de ser destinado en la capital cordobesa. La cercanía a su pueblo, le permitirá, durante sus permisos, estructurar una pequeña agrupación local de jóvenes comunistas. Durante aquel verano colabora con la Agrupación Teatral Benito Pérez Galdós por él impulsada. Sus miras seguían puestas en su formación musical, pues solicita a la Diputación le sea prorrogado el plazo de la pensión de la que disfrutaba para continuar sus estudios en el extranjero al término del servicio militar. 
   A pesar de su condición de soldado, durante este periodo, laborando en la sombra, contribuyó con su esfuerzo a que la naciente agrupación comunista local se consolidara, a pesar de la fuerte resistencia encontrada entre las filas anarcosindicalistas (de la tensa relación entre comunistas y anarcosindicalistas en Castro del Río me ocupare en una entrada aparte).

   A finales de 1933, principios de 1934 descubrimos ya a un Villatoro plenamente implicado en la propaganda comunista. Publica en la prensa cordobesa (con pseudónimo: Genauro) un extenso trabajo por entregas bajo el título de “Los comunistas ante los acontecimientos actuales” donde aboga por la tesis oficial de "frente único antifascista" que sostiene la Internacional Comunista en aquella coyuntura:

El Sur 5-1-1934
   En Febrero de 1934 Joaquín Villatoro, ya a cara descubierta,  publica en El Sur también por entregas un artículo de contenido político bajo el título "Posición de los comunistas ante los preparativos de guerra de los estados capitalistas” volviendo a hacer hincapié en las tesis anteriores:

El Sur 2-2-1934

   El viraje a la derecha que se produce en las diferentes instituciones tras la derrota de la izquierda en las elecciones de 1933 y su manifiesta defensa de los postulados comunistas, tendría algo que ver en que la Diputación no le renovara la pensión.
   Se instalará nuevamente en Madrid donde busca la manera de compaginar la música con la militancia política. En la primavera de aquel año de 1934, siguiendo el modelo sovietico, encontramos su firma en un manifiesto lanzado a la prensa, como promotor de la  Unión de Músicos y Compositores Proletarios. Llegan a constituirse como tales y se instalan en el Fomento de las Artes (antigua institución cultural y proletaria).
   Entre sus proyectos figura la creación de una Orquesta Proletaria, que pronto se pone en marcha. Para pertenecer a la misma se requería ser músico, y militar en algún partido proletario o ser simpatizantes con su actuación cultural.
   Los miembros de esta entidad se dividen en profesionales, que actúan, y músicos en formación que asisten a cursos sintéticos para obtener el titulo, para luego actuar en la orquesta, o en las filiales que tienen propósito de crear.


   Se hace cargo de su dirección Ataulfo Argenta, muchacho de 23 años que ha estudiado piano y composición en Lieja.
   Joaquín Villatoro se encargará de la dirección de las enseñanzas musicales y de los Coros Proletarios, compuestos primordialmente por obreros ferroviarios y trabajadores/as de las bibliotecas circulantes.

 Villatoro impartiendo clases de canto al piano.

   Las clases eran totalmente gratis para aquellos que demostrasen aptitudes careciendo de medios. Éstas funcionaban dentro de un engranaje de relojería intelectual: los camaradas aprenden y enseñan simultáneamente. En pequeños grupos, van adquiriendo la cultura musical, dirigida y guiada por un profesor responsable, que cuando se cerciora del correcto aprendizaje, delega en ellos para que lo trasmitan a otros grupos. De este modo, a la vez que enseña, se practica lo aprendido.

   La orquesta se presenta oficialmente en público el sábado 30 de junio en un Festival a beneficio de la creación oficial de la Asociación de Escritores y Artistas Proletarios celebrado en el Teatro Maria Guerrero. Comparte protagonismo con una jovencísima Maria Teresa León que diserta sobre la significación revolucionaria del Guiñol y  el “Guiñol Octubre” de Miguel Prieto que pone en escena la farsa “El Usurero” de Rafael Dieste y “El bazar de la providencia” de Rafael Alberti.
   Interpretan un repertorio mixto compuesto de música popular española (“Danzas españolas” de Granados, “La Revoltosa” de Chapí, “La Verbena de la Paloma” de Bretón…) y canciones e himnos proletarios. Entre estos últimos, una marcha soviética dedicada a los campesinos españoles, instrumentada por el  maestro Villatoro. El momento cumbre de la noche, el estreno de “Canción a Thaelmann” interpretada conjuntamente por la orquesta y coros: 

 Orquesta y Coros Proletarios dirigidos por Villatoro

  “Bajo la dirección de Villatoro, su autor, que lo hizo de manera insuperable, siendo clamorosamente ovacionados los artistas y obligados a visar. El público entusiasmado se puso en pie, y con el puño en alto vitoreó a autores y ejecutantes y se dieron vivas a Thaelmann”.

   Esta canción proletaria, para orquesta y coros, con letra del poeta Rafael Alberti y musicada conjuntamente por Joaquín Villatoro y P.Olaya, está considerada como la primera canción social española del siglo XX.
   Thaelmann era el secretario del Partido Comunista Alemán cuando llegaron los nazis al poder. Lo encarcelaron, pero era tal su fama a nivel mundial, que no se atrevieron a matarlo. Thaelmann murió finalmente en un campo de concentración en 1943.

   La orquesta y coros terminarán convirtiéndose en un instrumento más de la propaganda comunista. Su presencia era obligada en cuantos actos de carácter político y social se celebraban en Madrid durante aquel verano de 1934.

  Joaquín Villatoro, en alguna de sus visitas a su pueblo natal y en su correspondencia, debió animar a sus amigos y camaradas, que ya venían desarrollando cierta actividad cultural a través del grupo artístico Benito Pérez Galdós, a poner en marcha otras iniciativas de cultura proletaria. Los hermanos Mendoza, jóvenes militantes comunistas, tomando como modelo el “Guiñol Octubre” se adentraron en el mundo de la marioneta y el títere. De ahí que se les terminaría conociendo popularmente como "Los Polichinelas".

   Podemos constatar su presencia el domingo 1 de julio en el festival campestre celebrado en los viveros de la villa organizada por la F.C.D.O (Federación Cultural Deportivo Obrera) en colaboración con el Grupo Deportivo de el Fomento de las Artes. Entre carreras pedestres, de velocidad, tablas de gimnasia y partidos de baloncesto, allí estaba Joaquín Villatoro que se presentó con su coro uniformado para amenizar la jornada deportiva.
   Esta entidad político-deportiva tenía por objetivo acabar con el carácter clasista de la práctica deportiva y extender ésta entre los jóvenes trabajadores (un nuevo instrumento propagandístico).


    Unas semanas después estarán presentes también en el I Congreso Nacional de la FDCO. Los Coros Proletarios interpretaron la Internacional acompañados al piano por el maestro Villatoro y la Canción a Thaelmann.



   Nueva actuación en julio en el Festival celebrado en la plaza de toros de Madrid a beneficio de los campesinos presos por las últimas huelgas:

“Al entrar en el redondel los Coros Proletarios, los 15.000 espectadores allí reunidos puestos en pie les tributaron una ovación formidable, al tiempo que desde un palco caía y se extendía, como una cortina, el gigantesco retrato de Thaelmann, que el público, enardecido, saludo con vivas ensordecedores”.


   El éxito alcanzado por las iniciativas de carácter cultural y deportivo que desde el Fomento de las Artes eran patrocinadas por activos elementos cercanos al PCE, despertó el rápido recelo de la extrema derecha madrileña. Dicha institución empezaría a ser señalada desde la prensa de derechas como “nido de comunistas”. Ya en mayo de 1934 había sido objeto de un asalto perpetrado por elementos fascistas. En la noche del 12 de Agosto de ese mismo año, en el salón de actos de dicha sociedad, un grupo de los habituales y varios desconocidos mantenían una reunión. Por motivos que desconocemos, al ruido de una detonación le siguió una bala que terminaría aloja dándose  en la pierna de uno de los asistentes evacuado con urgencia al hospital. Interviene la policía que procede a realizar un registro. Fueron encontradas cuatro pistolas, varios cargadores y cachiporras de hierro, y tras tomar declaración a varios testigos, se procedió a la detención y puesta a disposición judicial de los allí presentes, entre ellos el músico Joaquín Villatoro y 10 más. El juez encargado decretó el ingreso en prisión de siete de ellos, mientras que Villatoro y otros quedaron en libertad.
   La Sociedad Fomento de las Artes mandó la siguiente carta a la prensa:



   Todo este entramado sociocultural, que emanaba  desde la Sociedad Fomento de las Artes, seguiría funcionando con normalidad, a pesar de las amenazas de la extrema derecha, hasta que la fracasada huelga revolucionaria de octubre de 1934 y la posterior represión  mandó a la izquierda revolucionaria a la clandestinidad.
   No tenemos noticia alguna de Joaquín Villatoro  durante estos años. Seguiría relacionándose con el mundo del arte y la cultura. En la muestra que presenta el escultor Santiago Almela en el Círculo de Bellas Artes (Abril 1935) se  expone un busto suyo lleno de serenidad.
   Las siguientes noticias son ya posteriores al 18 de julio. Como firmante del Manifiesto de Escritores Antifascistas en Defensa de la Cultura (30 de julio) y un poco después como integrante de la sección de música del Altavoz del Frente.

El Sol 5-9-1936


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